La Casa de Gobierno es, desde hace años, una fuente de trabajo para varios vendedores que no tienen fondos para instalar un local en alguna parte del Gran Mendoza. Pero principalmente para aquellos cuya único ingreso es lo que logran vender en los diferentes pisos de esa repartición pública.
Con caminar unos minutos por la planta baja uno puede encontrarse con personas que les ofrecen desde linternas, ropa, llaveros, flores, ropa, pailas y hasta filtros de agua. Algunos tiene a la vista los correspondientes permisos otorgados por las oficinas que dan la habilitación a las mismas, pero otros han ido y se han instalado a la fuerza porque necesitan llevar cada día la comida a sus hijos.
En el ingreso tanto por ala Este como Oeste hay jóvenes que ofrecen pailas a 60 pesos y a 120 pesos. También hay un verdulero oriundo de San Martín que dos veces a las semana se instala en un rincón a vender cerezas, duraznos, tomates y otras verduras.
A metros, hay un cafetero con un carrito muy pintoresco que promete el mejor café con tortita y muy pegadito a él, un señor que ofrece filtros de agua para instalar en casa y que se pueden pagar en efectivo o con tarjeta de crédito.
También dan vueltas por las diferentes oficinas las infaltables floristas, las señoras que van con sus bolsitos con ropa y la venden en cuotas, los que ofrecen pastelitos, bijoux y cosméticos por catálogos.
"Hoy pasaron por la oficina cinco chicas que ofrecían accesorios, ropa y maquillaje. A algunas les compramos porque nos lo dejan en cuota y es una forma de acceder a tener desde indumentaria y ropa de cama buena, bonita y barata", comentó una empleada pública.
Martín Medina tiene un puesto sobre el ingreso de ala Oeste, según contó a MDZ Online hace siete años que está allí, pero lleva muchos más vendiendo por los pisos. "Ofrezco productos de temporada, tengo clientes de años y la gente que vienen a realizar sus trámites también compra por suerte", dijo Medina.
Escuchá el audio de algunos testimonios que tomó Federico Croce:
Pero parece que no para todos el vender allí es color de rosa: Sobre el ingreso al ala Este, un hombre ofrece todo tipo de prendas para niños y adultos. El mismo no quiso dar su nombre ni salir en la foto, según él tenía un permiso para vender sus productos allí y se venció hace un año. El vendedor confió que el gobernador Paco Pérez los quiere sacar del lugar y el está rogando que no lo haga porque es su única fuente de trabajo.Desde la oficina de Dirección de Servicios comentaron a este diario que no hay ningún tipo de conflictos con las personas que venden allí y nadie les ha pedido que se retiren.
También comentaron que muchos de los que antes deambulaban con sus productos se les dio un lugar en la Ruta de los Artesanos para que puedan trabajar de manera tranquila y ordenada.
Lo llamativo es que algunos de los kioscos que están en el interior de la Casa de Gobierno con sus correspondientes habilitaciones, venden mercadería trucha. Sí, la piratería está al día: desde álbumes musicales hasta películas replicadas se pueden conseguir allí.
Y lo que ocurre en Casa de Gobierno se repite en diferentes reparticiones públicas como el Poder Judicial, las municipalidades y hasta en Osep. "Suelo ir a vender ropa a Osep, las empleadas me hacen entrar a escondidas al baño y allí las espero para que se prueben la ropa. El tema es que no nos dejan ingresar y muchas veces le han querido quitar la mercadería a varios vendedores. El problema es que es nuestro único ingreso, no tenemos posibilidades para instalar un negocio ya que los precios de los alquileres son carísimos", argumento María de los Ángeles.