Un robo millonario sufrió un pariente de un importante empresario ítalo-americano. Ocurrió en Punta del Este, donde ladrones se llevaron más de 25.000 euros en efectivo y 3,5 millones de euros en joyas de un matrimonio de turistas que pertenece a la familia Agnelli, dueña de la empresa Fiat.
Según fuentes policiales de Uruguay citadas por Clarín, la víctima es el sobrino de Cristiano Rattazzi, Lapo Eduard Elkann (35), quien había llegado el sábado desde Madrid con su esposa para pasar las fiestas y unos días de vacaciones.
En la madrugada del domingo, cerca de las 2, en la residencia que está en Camino de los Flamencos, entre el Club de Golf de La Barra y el cerro de Eguzquiza. Es una zona de La Barra de Maldonado, a unos 50 kilómetros de la ciudad uruguaya de Punta del Este.
Allí, en la planta baja, estaban cenando los dueños de la mansión con un grupo de amigos. En total había unas nueve personas.
Durante la velada, mientras estaban alrededor de la mesa, delincuentes entraron a un dormitorio para huéspedes por una ventana que está en la planta baja de la casa, para desde allí acceder a la propiedad.
El jefe de Prensa de la Policía de Maldonado, Víctor Iraola, estimó que los ladrones ingresaron ayudados con herramientas: “Creemos que pudieron entrar por la ventana y después fueron a la pieza, donde la puerta estaba cerrada pero la lograron abrir con una especie de ganzúa. Así accedieron al dormitorio donde estaban las cosas de valor”, dijo a Clarín
Aparentemente, los asaltantes fueron directo a la caja de seguridad que estaba empotrada en la pared, la arrancaron y se la llevaron. Adentro había unas 17 joyas valuadas en 3,5 millones de euros. Entre ellas había relojes, pulseras, gargantillas y anillos, entre otros, que están asegurados en una empresa italiana.
En el medio, los delincuentes se encontraron con un bolso que había traído la mujer del sobrino del dueño de Fiat, de 32 años y ciudadana de Kazajistán. Allí se encontraban unos 25 mil euros.
“No hubo nada de violencia ni indicios de que se quisieran llevar otras cosas. Solo las joyas y un bolso con el dinero que hallaron dentro de un ropero”, contó Iraola.
El dueño de todo lo robado, que había llegado de Europa ese mismo día a la tarde y que se dio cuenta de lo que había pasado recién cuando se fue a dormir con su mujer. Al llegar al dormitorio se encontró con que la caja fuerte había sido arrancada.
Según otras fuentes relacionadas a la causa, los ladrones eran dos, conocían bien el lugar y tenían la información de que las visitas contaban con joyas de gran valor y dinero en efectivo. “Nos da para pensar que aquí había un dato preciso”, dijo un investigador. Y argumentó que “los ladrones fueron directo a la caja fuerte: eso es todo un indicio”.
La Policía cree que los delincuentes conocían bien la zona porque es muy difícil acceder a estas residencias ya que no están a la vista. Además, sospecha que los ladrones son “locales” por el conocimiento del lugar.
Además, la discusión giró en torno a si la pareja había declarado o no los bienes entrados al país en los formularios aduaneros. De todas formas, las fuentes dijeron que las joyas habían sido aseguradas por una empresa de origen italiano.