Arrestaron al presunto asesino del chofer de troles

En un allanamiento en el Campo Papa, la policía dio con El Jeje, de 20 años, sindicado como autor del homicidio del empleado de la EPTM.

Foto: Gentileza Gobierno
Foto: Gentileza Gobierno

En un allanamiento ocurrido esta madrugada en el conocido barrio del oeste de Godoy Cruz, la policía detuvo al presunto homicida del empleado de la Empresa Provincial de Transporte, Carlos Lucero, que cayó muerto en agosto pasado cuando resultó baleado en esa zona mientras trabajaba junto a dos compañeros.

El operativo policial se produjo a partir de las 6 de la mañana, cuando personal de Inteligencia Criminal con apoyo de Infantería y el grupo Ges logró detener a un sujeto de 20 años. Por el momento, lo único que ha trascendido desde el Ministerio de Seguridad es el alias, Jeje.

El individuo está sindicado como el autor de los disparos que acabaron con la vida de Lucero -de 38 años- el 13 de agosto pasado, cuando éste y otros dos empleados de la EPTM realizaban trabajos en la línea de troles en el basural ubicado en el Campo Papa.

En esos momentos, un delincuente armado les salió al paso pero aparentemente encontró la resistencia de los empleados. El malviviente disparó  y Lucero falleció en el acto por los dos disparos que impactaron en su cabeza. Otro de los trabajadores también resultó herido, mientras el ladrón se escapaba en dirección a la barriada.

En su momento, el asesinato de Lucero provocó una protesta de los empleados de la EPTM nucleados en ATE, que paralizaron el servicio de troles y colectivos por la falta de seguridad.

Otros allanamientos

Además de la detención del presunto homicida de Lucero, la policía realizó otros allanamientos que permitieron detener a cinco personas por diferentes razones. 

Entre ellas, una mujer identificada como Rosa Luna, que debía cumplir con prisión domiciliaria, pero al momento del operativo los uniformados constataron que no se encontraba cumpliendo efectivamente lo dispuesto por la Justicia en su casa. 

También se aprehendió a Ricardo Darío Fúnes, que tenía pedido de captura y a otros dos individuos que intentaron sin éxito zafar del operativo: uno de ellos, por dar un nombre falso y el otro por intentar escapar sin éxito cuando los policías ingresaron a su domicilio. A ellos se le sumó un cuarto hombre, que portaba un arma 9 mm sin la documentación pertinente.

La policía secuestró una pistola 9 mm, dos cargadores, 50 municiones, un juego de esposas, un chaleco refractario utilizado por la policía, dos cartucheras que también corresponden al uniforme de la fuerza y dos boinas.