Aconcagua: la frustración de un ex combatiente yankee

Neil Dukan es un joven de 29 años que perdió sus piernas en Afganistán y pretendía hacer cumbre, pero no lo logró. Aquí su historia.

Foto: The Denver Post
Foto: The Denver Post

Neil Duncan es un ex combatiente estadounidense que fue gravemente herido en Afganistán, donde perdió sus piernas después de que una bomba explotara justo bajo de él. Sin embargo, tiene una gran fuerza de voluntad y un objetivo claro: demostrarle a los soldados malheridos que la vida continúa.

Duncan llegó a Mendoza a fines de noviembre la intención de hacer cumbre en el Aconcagua y hacer juntar fondos para fundaciones que ayudan a los ex combatientes.

Sin embargo, el 5 de diciembre tuvo que ser socorrido por problemas de salud. Según el parte médico sufría "mal agudo de montaña grave y edema pulmonar".

Muchos se preguntarán qué tiene de extraño todo esto. Simple: esta semana, en varios canales de Estados Unidos aún siguen anunciando su escala al cerro Aconcagua.

El joven de 29 años era paracaidista en la 173º Brigada Aerotransportada de Estados Unidos, allí estuvo cinco años. Durante su servicio militar, participó de los combates en Irak y Afganistán. Hacia el final de una expedición en este último país, el vehículo en el que iba fue atacado por un artefacto explosivo. Esto le causó la fractura de varios huesos, traumatismo facial grave y la pérdida de ambas piernas.

"Realmente explotó justo debajo de mí", dijo Duncan a Fox31 y agregó:"Estuve dos meses en cama, me sentía encerrado y no sabía lo que me deparaba el futuro. No sabía lo que era un amputado hasta que me convertí en uno", expresó con congoja al medio norteamericano.

A los pocos años escaló el Kilimanjaro (África), entre otras tantas hazañas que logró hacer a pesar de sus impedimentos físicos. El ex combatiente aseguró que esto fue posible porque conoció un grupo llamado Sports Warfighter, una organización sin fines de lucro que trabaja en los hospitales militares para conseguir que los soldados heridos tengan una vida normal.

A principios de 2012, el joven trató de escalar el Denali, con otros amputados, pero desafortunadamente, el equipo no tuvo éxito debido al mal tiempo. Aunque alcanzaron una altitud de casi 16.000 pies durante el ascenso de tres semanas.

Así, llegó a Mendoza esperanzado con hacer cumbre en el Aconcagua y prepararse para subir el Himalaya, pero el sueño se frustró y debieron realizar un gran operativo de rescate para salvarlo.

Desde Cóndores a Horcones lo trasladaron en helicóptero y debido a que al diagnóstico del parte médico no tuvo que pagar el rescate. Desde la oficina de informes del Parque Provincial Aconcagua aseguraron que el estadounidense no tuvo que pagar su rescate, pero que si vuelve a ascender y le ocurre algo similar deberá afrontar los gastos. "Hasta el momento no ha vuelto a solicitar permiso nuevamente para ingresar al parte", aseguraron de esa oficina.