Impotente y desolada. Así se siente Nelly Libedinsky, quien hace seis años perdió a su hija, Estrella Libedinsky, en un sangriento crimen que, a pesar del paso del tiempo, continúa sin esclarecerse. Para la mujer, la Justicia no actúa con la rapidez que debiera y siente terror porque el asesino está suelto.
El crimen de Estrella Libedinsky (31) y Flavio Piottante (39) sucedió en julio de 2006, cuando el asesino sorprendió al psicólogo y a su paciente en el consultorio del hombre, ubicado en Barcala de Ciudad.
El único imputado en la causa y quien tiene pedido de captura es Mauricio Javier Suárez (37), quien era la ex pareja de la que en ese momento era la novia de Piottante, Andrea Troncoso. Hasta el momento, continúa prófugo.
La novedad de la causa es que el fiscal a cargo, Santiago Garay, ordenó ayer los allanamientos de los domicilios de la ex pareja y de los padres de Suárez, de donde se secuestró notebooks, celulares y documentación.
Sin Justicia
La mamá de la joven asesinada, Nelly Libedinsky, habló con MDZ Online y dijo que “sólo gracias a los medios de comunicación” ella se entera de cómo va la causa.
“Sé que esa persona –refiriéndose al asesino- está paseando por la calle lo más campante. Me genera mucha impotencia todo esto y siento que la causa está archivada”, expresó la mamá de la joven asesinada.
La mujer, que contó padece una discapacidad desde que supo del asesinato de su hija, apuntó contra la Justicia y dijo que con frecuencia pregunta en la fiscalía pero jamás tiene una respuesta positiva.
“El año pasado, cuando se cumplieron los cinco años del crimen de mi hija, le pregunté al fiscal a cargo por el avance de la causa y me dijo ‘van a pasar cinco años más y no sabremos nada’”, comentó Libedinsky.
La mujer expresó a MDZ que al recibir semejante respuesta "me quedé helada y me vi imposibilitada de preguntar porque me habían dicho eso".
“Nos hacemos 20 mil preguntas sin respuesta. No sé porqué asesinaron a mi hija. Si ella tenía alguna simpatía con el psicólogo no era un gran problema para nadie”, expresó angustiada la mamá de Estrella.
En ese orden, Libedinsky señaló que a la fecha no tiene un abogado que la defienda. Del mismo modo, apuntó que nadie quiere ser testigo en el caso.
“Habían pasado pocos días y siempre me iba al lugar donde ocurrió el crimen –refiriéndose a la calle Barcala al 400 de Ciudad, donde se ubicaba el consultorio donde atendía Piottante-: hablaba con la gente de ahí, pero todos negaron haber oído y visto algo”, describió angustiada la mujer.
Ayer la Justicia determinó el allanamiento del domicilio de Andrea Troncoso -en Vistalba, Luján de Cuyo-, ex pareja del único sospechoso del homicidio. Además allanó la casa de los padres de Suárez, ubicada en Las Heras.
El fiscal de delitos complejos, Santiago Garay, enfatizó que el objetivo de todos los procedimientos es dar con Suárez y lograr, finalmente, su detención: tiene pedido de captura desde 2006.
Garay negó que la investigación se hubiese archivado en algún momento y que, por el contrario a lo que se cree, los allanamientos “son tareas de rutina que la Justicia hace periódicamente”.
“Para los medios algo así se convierte en noticia, pero para nosotros son tareas de rutina que hacemos permanentemente”, apuntó.
El crimen
Nelly Libedinsky contó que es viuda desde hace mucho tiempo y que su hija, Estrella, se había ido a vivir sola desde los 20 años.
El 12 de julio de 2006 Estrella tenía turno con el psicólogo, Piottante, con quien desde hacía un tiempo estaba en tratamiento, y que fue asesinado el mismo día.
“Mi hija había dejado de trabajar, desde abril, en una clínica en calle San Lorenzo y estaba estudiando Ceremonial y Protocolo en la Universidad Aconcagua”, recordó Libedinsky.
Aquel día, el psicólogo le llamó a Estrella para cambiarle el horario del turno, le dijo que en lugar de ir al mediodía fuera a la tarde.
“Cuando mi hija, que en aquel momento tenía 31 años, se presentó en la clínica –ubicada en Barcala casi Chile de Ciudad- estuvo esperando por varios minutos, según comentó gente del lugar que dijo haberla visto”, contó Libedinsky.
Según el relato de Nelly, Estrella se cruzó a uno de los quioscos del lugar como para hacer tiempo y comprar algo. Cuando volvió al consultorio insistió nuevamente, tocó el timbre y “allí alguien le abrió y no se supo más nada”, describió.
Más tarde, la policía encontró a Piottante tendido en el suelo con dos disparos mientras que la hija de Libedinsky fue hallada ahorcada y gravemente golpeada.