En La Pampa, un ex militar fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de su ex exposa, ocurrido en 2007. La sentencia fue dispuesta por la Cámara del Crimen nº 1 de Santa Rosa contra Diego Orlando Álvarez (29), acusado de asesinas a su esposa Luciana Ocampo (23).
El imputado estuvo prófugo durante dos años y medio después de escaparse de una cárcel pampeana, junto a otros cuatro presos.
El crimen se produjo el 16 de noviembre de 2007 en una vivienda (propiedad de los padres de Ocampo), en Gentile 324 del barrio de Colonia Escalante de Santa Rosa. La víctima, también soldado, recibió 18 cortes en distintas partes del cuerpo, pero una puñalada en el corazón la desangró y la mató.
Según informa Clarín, el militar condenado participó durante meses en una misión del Ejército Argentino con los Cascos Blancos en Haití. Volvió al país en enero de 2007, diez meses antes del homicidio.
Durante la declaratoria en la instrucción, Álvarez aseguró que actuó empujado por una infidelidad y por una frase hiriente de su esposa.
Su defensora, la abogada Paula Arrigone, argumentó que actuó bajo emoción violenta.
En la investigación, ratificada en el fallo, se especificó que, después de cometer el crimen, Álvarez salió de la vivienda y a las pocas cuadras, ingresó en el patio de una casa e intentó suicidarse. Con su sangre, escribió la palabra "traición". Si bien intentó cortarse el cuello y los brazos, sólo se provocó lesiones leves.
Un mes antes del crimen, la víctima había denunciado ante la Policía que su marido la había amenazado.
Los familiares de la víctima, incluyendo el hijo de ambos, desde la fuga de Álvarez, tuvieron custodia policial porque recibió amenazas de muerte. La madre se presentó como querellante particular.
Al pedir la condena, el abogado Alberto Acosta afirmó que el caso fue un "femicidio", aunque admitió que no era posible aplicar la figura del Código Penal ya que fue incorporada la semana anterior por la Cámara de Diputados nacional.