La mamá de Guadalupe "ha empezado una nueva vida"

Débora Falco fue absuelta por la muerte de su hija, asesinada por una pareja en San Luis. Ahora, su tutora contó que la joven quiere estudiar enfermería.

Foto: El Diario de la República
Foto: El Diario de la República

A Débora Falco aún le cuesta dormir, revela su tutora, Adriana Gómez. Tras el fallo de la Justicia puntana que condenó a los asesinos de su hija Guadalupe -Miguel Ángel Riquelme y Dora Alejandra Videla a prisión perpetua-, la joven de 23 años aún no se recupera.

Incluso, la mendocina Falco estuvo en el foco de la tormenta, señalada por dejar a la pequeña Guadalupe en San Luis a quienes posteriormente fueron sus asesinos. De todas formas, Gómez prefiere hacer hincapié en la sufrida vida que llevó su ahijada y que ahora busca dejar atrás.

"Débora ha empezado una nueva vida", sostiene Gómez, y continúa: "Hemos vuelto para atrás en el aspecto psicológico, pero sé que no vuelve para atrás en el tipo de vida que lleva. Nunca más. Eso se lo aseguro". Asimismo, indicó que quiere terminar la secundaria y estudiar enfermería.

Según El Diario de la República, Débora vivía en San Luis en un prostíbulo, por lo que dejó a sus hijos al cuidado de Riquelme y Videla. Sin embargo, le pedían cada vez más dinero y por eso optó por volver a Mendoza, provincia en la que estaba cuando fue asesinada Guadalupe.