Una idea por lo menos insólita tuvo un estudio pornográfico de California (Estados Unidos): hacer una gran “orgía sexual” para el 21 de diciembre, día en que (supuestamente) se acabará el mundo, según algunas interpretaciones de las lecturas mayas.
Pink Visual, la productora que realiza filmaciones para la industria pornográfica, está organizando una fiesta de sexo que tendrá entre 1200 y 1500 asistentes, muchos de ellos personalidades importantes del mundo erótico. El lugar de encuentro estará ubicado en el propio estudio, con formato de búnker.
La idea de la productora es que los presentes puedan sobrevivir al cataclismo, o al menos, que mueran con la sensación de haber participado en esa mega orgía, según publica La Razón.
De todas formas, los organizadores se deschavaron: anunciaron que el gran reto es que en la habitación haya la mayor cantidad de oxígeno posible para que el “evento” no se transforme en un suicidio masivo.