Las deficiencias en el riego agrícola, la contaminación de los cauces, el avance de las zonas urbanas sobre las cultivadas, la falta de información, de especialistas en la gestión del recurso, el escaso mantenimiento de la infraestructura y la mala utilización que hacen los mendocinos son algunos de los factores que se combinaron para que Mendoza tenga una deficiente utilización de la escasa agua disponible. Cada uno de estos problemas y las líneas estratégicas para solucionarnos están contenidos en el Plan Agua 2020, que se lanzó en el Centro de Congresos y Exposiciones.
El plan contiene una visión integral sobre la problemática del recurso hídrico y se construyó en base al consenso. Participaron todos los eslabones de la cadena, desde el productor, hasta los investigadores, las universidades, los empleados del Departamento General de Irrigación y las autoridades de cinco ministerios.
El titular de Irrigación, José Luis Álvarez, presentó el plan.
El titular del Departamento General de Irrigación, José Luis Álvarez, destacó la necesidad de trabajar con una visión de futuro, ya que a través de una eficiente utilización del agua se genera empleo, crecimiento y desarrollo sustentable.
El funcionario dejó en claro que el plan estratégico cuenta con los lineamientos de acción, para que los siga cualquiera que esté al frente del organismo. Y señaló que el documento seguirá cambiando, en base a los aportes de distintos sectores.
Diagnóstico y solución
Álvarez enumeró los problemas más acuciantes que surgieron después de seis meses de análisis.
1- Inundación. El riego a manto es una de las prácticas que produce grandes pérdidas de un recurso escaso. Álvarez explicó que es necesario capacitar a los productores, para que incorporen nuevas práctica, las que no se ciñen al riego por goteo, ya que muchos campesinos no pueden costear este sistema. En este sentido están trabajando con el INTA para la construcción de reservorios comunes, para parcelas productivas.
El plan se construyó en base al consenso.
2- Contaminación. Esta problemática está relacionada por la cantidad de basura y, en algunos casos, de productos tóxicos que se arrojan a los cauces. En este sentido se está trabajando con la Dirección General de Escuelas (DGE) y con las industrias.
Existen zonas donde se avanzó sobre vertientes, como por ejemplo el caso de La Primavera, en Tunuyán.
3- Sin mantenimiento. El sistema de riego presenta serias falencias y el año que viene los esfuerzos se concentrarán en este punto. Para esto se utilizará un porcentaje importante del presupuesto del organismo, que según el proyecto de presupuesto ronda los 200 millones de pesos.
4- Sin planificación. Existen zonas donde se avanzó sobre vertientes, como por ejemplo el caso de La Primavera, en Tunuyán. Además, como las construcciones no tenían cloacas sino pozos sépticos, el desecho termina en los cauces. Esto no sólo produce pérdida de tierras aptas para el cultivo y contaminación del agua, sino de obras que se hicieron para mejorar la distribución del recurso, en un lugar donde se instaló un barrio.
La basura que la gente tira a los cauces, es uno de los problemas planteados.
5- Hectárea sin cultivar. En Mendoza hay 20 mil hectáreas sin cultivar, que tienen derecho de riego. La intención es trabajar en el tratamiento del proyecto que prevé la creación de un banco de tierras, que permita entregarlas para que vuelvan a la producción.
En Mendoza hay 20 mil hectáreas sin cultivar, que tienen derecho de riego.
6- Cambios en la legislación. Varios son los puntos que se pretenden cambiar de la Ley de Agua, que data de 1884. Álvarez dijo que buscan que todas las aguas sean públicas, para que los que tengan, por ejemplo, una concesión no crean que puedan hacer lo que quieran con el recurso.
7- Falta de información. Irrigación no cuenta con un sistema de medición eficiente del recurso. El objetivo es crear un software para contar con datos de toda la cadena de riego. Ya se hizo un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que trabaja en la zona de Eugenio Bustos.
Un grupo de funcionarios participó en el acto donde se lanzó el plan.
Irrigación no cuenta con un sistema de medición eficiente del recurso. El objetivo es crear un software para contar con datos de toda la cadena de riego.
8- Poder centralizado. Uno de los grandes desafíos es descentralizar el poder Departamento General de Irrigación (DGI). En este sentido se emitió una resolución para que los consejos de cuenca de cada río puedan tomar decisiones.
9- Uso indebido del agua. Los mendocinos consumimos, en promedio, 450 litros de agua por día de agua. En este sentido se continuará el trabajo con la Dirección General de Escuelas (DGE).
10- Sin especialistas. Esta problemática se intentará solucionar lanzando una tecnicatura en gestión del recurso hídrico.