"Yo estaba condenado a muerte por el señor Sánchez Camargo". Después de tres meses de silencio, Fernando Morellato se convirtió en el primer acusado del juicio por delitos de lesa humanidad en declarar ante el Tribunal y eligió como estrategia victimizarse y cargar toda su responsabilidad en el fallecido ex jefe del D2.
Morellato fue imputado en la causa en la que se investiga la desaparición de Oscar Ramos y Daniel Iturgay. De acuerdo con una nota del ex jefe del D2, Pedro Sánchez Camargo, Morellato torturó a los dos jóvenes secuestrados con una picana que solicitó a la delegación de la Policía Federal.
Ante esto, la estrategia de Morellato -ex comisario del Cuerpo Motorizado de la Policía- fue cuestionar a Sánchez Camargo y sostener que el ex jefe policial quería perjudicarlo. "Ha sido el demonio. Tal es así que yo me alejé del entorno del señor Sánchez Camargo. Me quisieron llevar muchas veces al D2", contó el acusado.
Incluso, Morellato manifestó que temió por su vida. "Me citó al despacho un sábado a las 20. Yo pensé 'es el fin de mi camino'. Me andaban siguiendo", agregó. En este punto, el acusado admitió que en el D2 se atormentaba a los detenidos: "Yo subí con el convencimiento que, como tantos otros, no bajaba más".
Morellato indicó que ni siquiera vio a Ramos e Iturgay, ya que, según él, llegó a la Comisaría 25 -donde funciona el Cuerpo Motorizado- después de que los jóvenes habían sido detenidos. Además, sostuvo que cuando Sánchez Camargo se los llevó al D2 él se había ausentado para realizar un procedimiento.
"¿Cómo voy a poner en juego el prestigio de una institución centenaria yendo a pedir una picana?", declaró, negando la nota de Sánchez Camargo. Además, sostuvo en reiteradas ocasiones que en la Comisaría 25 no había calabozos y que tampoco se practicaban torturas.
Durante la jornada de hoy, Morellato fue interrogado por el presidente del Tribunal, Juan Antonio González Macías, y por su abogado defensor, Ariel Civit. Dentro de dos semanas, cuando se reanude el proceso contra 10 represores, será el turno de las preguntas de la Fiscalía y la Querella.