El secretario de Gobierno y Seguridad de Coronel Suárez, Gustavo Di Battista afirmó que el horror vivido por Sonia Molina podría tener tres posibles motivaciones. El caso ha provocado conmoción en la pequeña ciudad bonaerense, ya que está involucrada la cara del noticiero local, Estefanía Heit.
Segun detalló el funcionario, por un lado, está "la cuestión sexual"; por otro, la idea del accionar de "una secta" y por último una "cuestión económica".
"La víctima se deshizo de un inmueble por una suma de unos $100.000 y el matrimonio se habría apropiado de este dinero, con la promesa de instalarla en Coronel Suárez y prometiéndole un futuro mejor", explicó el funcionario.
Mónica, madre de la víctima, quien viajó desde Río Ciolorado (Río Negro) a Coronel Suárez donde está internada su hija, confirmó esa situación y aseguró que Olivera ejercía "mucho poder" sobre ella.
"La apartaba de la familia y le pedía plata", señaló y añadió que aunque intentó pedir ayuda a la policía, como la mujer era mayor "no se podía hacer nada".
"En cuanto ella cobró (por la venta de la casa), le dio el dinero; ella salía a buscar o lo generaba para mandárselo", explicó la mujer.
Familiares de la periodista indicaron que se encontraba alejada de su familia desde que se había casado con Jesús Olivera, que todavía está prófugo, y confirmaron que pertenecía a un culto evangélico.
Fuente: La Gaceta de Tucumán y Minutouno