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El trabajo de los profesionales del Registro Único de Adopción (RUA) logró cambiar algunos requerimientos históricos de las parejas inscriptas. Uno de los más fuertes era que sólo querían adoptar a un bebé y no a chicos más grandes o hermanos, algo que en los últimos tiempos está cambiando.
La titular del RUA, María del Carmen San Martín, dijo que el trabajo del equipo de especialistas dio sus frutos e hizo que muchas de las parejas acepten adoptar niños más grandes, de dos, cinco o siete adolescentes y hasta a grupos de hermanos, cosas que hasta hace unos años eran impensadas.
Las parejas esperan hasta seis años para adoptar un pequelo.
San Martín explicó que los adultos fabrican miedos en relación a los chicos más grandes, porque tienen una historia vivida y suponen que eso implica traumas o el impedimento de adecuación a su nueva familia. Pero dijo que todos esos temores caen frente a las situaciones concretas que viven cuando un pequeño de siete años encuentra a sus padres adoptivos.
San Martín explicó que los niños más grandes disfrutan de su familia, son muy compañeros y que en general no tienen problemas para adecuarse a su nueva vida.
Otro tema que está cambiando, es que antes las parejas manifestaban un no rotundo a la adopción de hermanos. Ahora, esta posibilidad se concreta en algunos casos.
Una larga espera
En el RUA están inscriptas unas 500 parejas y solteros que, en promedio, esperan 6 años para adoptar a un pequeño.
La coordinadora del organismo dijo que en los últimos años se redujo la edad de las parejas que se acercan, que rondan los treinta años. Y que, desde que están de novios, hablan sobre su problema de infertilidad y deciden ser padres adoptivos.
La inscripción en el registro es rápida, siempre que las parejas aporten los papeles que les solicitan. Luego viene una evaluación profunda desde el punto de vista psicológico, social y médico que lleva entre dos y tres meses.
La coordinadora del RUA, María del Carmen San Martín.
San Martín aclaró que las tareas que les competen se hacen en forma eficiente y rápida. Y entiende que la larga espera que soportan las parejas se debe a las prácticas ilegales, como la trata y venta de niños.
La funcionaria dijo que el proceso de espera es largo y difícil y que es necesario brindarles contención. Aunque reconoció que esto no es posible en muchos casos, porque en el RUA sólo trabajan dos psicólogos y dos trabajadores sociales.
La coordinadora del registro espera que esto cambie cuando los legisladores aprueben el proyecto que le brinda un marco jurídico al RUA, que ya tiene media sanción de Diputados.
La iniciativa contempla presupuesto específico para el área, por lo que la intención es aumentar el número de los profesionales que atienden a las parejas inscriptas.
Modificaciones propuestas para el Código Civil
San Martín dijo que el proyecto de reforma del Código Civil, que se está tratando en el Congreso de la Nación, prevé cambios en el sistema de adopción.
Para la funcionaria, uno de los aspectos positivos es la reducción de los tiempos en los que el juez puede dictar el estado de adoptabilidad de un niño. Hoy supera el año y además los padres biológicos pueden apelar la medida, con lo cual los tiempos se extienden más.
También se prevén cambios en cuanto a las parejas que conviven. Aunque hoy se inscriben ambos en el registro, uno adopta al niño y sólo si se casan, la otra persona puede realizar el juicio para que el pequeño sea legalmente su hijo.