"Las redes de venta de niños siguen funcionando"

María del Carmen San Martín dijo que es necesario investigar y que se realice un trabajo coordinado. Explicó que la entrega de los pequeños por la vía ilegal genera un círculo interminable en el sistema, ya que las parejas inscriptas en el RUA esperan hasta seis años. Recordó que las mujeres que quieren dar a sus hijos en adopción no tendrán ningún castigo ni perderán la custodia de sus otros hijos.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

En Twitter @vgordillo2011

La coordinadora del Registro Único de Adopción (RUA), María del Carmen San Martín, aseguró que el caso del bebé que fue sacado de los brazos de su mamá en San Luis y luego apareció en Mendoza, fue una muestra de que las redes de tráfico de niños y de compra de bebé no son una suposición, sino que existen. Por eso, instó a los entes estatales a trabajar en forma coordinada y a que se investiguen a fondo los casos.

Desde que está al frente del RUA, hace doce años, San Martín advierte sobre la necesidad de que se investiguen estas redes, ya que además del delito generan un círculo interminable en el sistema. Por un lado los bebés son entregados en forma ilegal, por lo que las parejas inscriptas en el registro, que son unas 500, deben esperar seis años en promedio para adoptar un pequeño.

La madre del bebé robado, feliz al saber sobre la aparición de su hijo en Mendoza.

La coordinadora del RUA dijo que a lo largo de los años que lleva al frente del organismo tuvo reuniones con legisladores, político, funcionarios y representantes de las fuerzas de seguridad, a quienes planteó la necesidad de buscar una solución y de investigar a fondo el tema. Pero más allá de esfuerzos aislados, no obtuvo resultados.

Sólo una muestra

San Martín dijo que una muestra de que las redes ilegales siguen funcionando es que en el 2001 recibían en promedio unos cuatro avisos por mes de las maternidades de la provincia, para informarles que una mujer había tenido un bebé y lo había dejado en el hospital. Ahora, los avisos sólo llegan a 5 por año.

La funcionaria estimó que las situaciones se siguen produciendo, por lo que cree que esas mujeres van por fuera del sistema legal.

La foto del pequeño apareció en todos los medios de San Luis.

San Martín sugirió que la presencia de un profesional en cada maternidad, designado específicamente para controlar que todo esté en regla, permitiría detectar en forma inmediata cualquier situación anómala. Esto, sumado a la investigación profunda de casos como el que se produjo con la mujer de San Luis.

Además la provincia implementará en breve un nuevo certificado de nacido vivo, que contará con controles de seguridad que el actual no tiene. Uno de los objetivos de la medida es impedir el tráfico y robo de niños.

Una alternativa posible

Los profesionales del RUA brindan capacitación a trabajadores de centros de salud y de las maternidades provinciales para que sepan cómo actuar cuando una mujer dice que no sabe qué hacer con el bebé que tendrá. En esos casos intentan que se comuniquen con el registro para brindar asesoramiento a la fémina y explicarle que una de las opciones que tiene es dar en adopción al pequeño.

San Martín recalcó que sólo se explica esta opción a la mujer y que bajo ningún punto de vista se la presiona para que este sea el camino que adopte.

La funcionaria recalcó que muchas mujeres que están en esta situación temen sanciones judiciales y hasta que les quiten la tenencia de sus otros hijos, cosa que no es así.

Para el RUA es necesario revertir el rechazo a la madre que da su hijo en adopción.

San Martín también recalcó que existe una falta de conciencia social sobre este tema, ya que es necesario revertir el rechazo hacia la madre que con entera libertad da su hijo en adopción. Por el contrario, cree que es necesario fomentar la comprensión y colaboración.

Para la funcionaria también existe algo de hipocresía, ya que la sociedad se escandaliza cuando una mujer deja a su bebé en un hospital o en otro sitio, pero nunca se acerca cuando advierte que alguien de su entorno está en conflicto con la maternidad.

San Martín recordó que cualquier persona que sepa de la existencia de una mujer embarazada en conflicto con su maternidad, puede hacer un llamado anónimo al RUA. La idea es que los profesionales pueden explicarle las opciones que tiene, para que la mujer pueda decidir.
La sede del registro está ubicada en Patricias Mendocinas 529, 4 piso de Ciudad, teléfono 4495476.