Al llevarlo a la casa, los padres tienen que estar preparados para atenderlo como necesita y para continuar con los controles médicos periódicos. Generar conciencia sobre esto último es el lema central de la Semana del Prematuro, que comenzó en todo el país. Esta conmemoración también se realiza en otras partes del mundo, ya que se trata de una iniciativa de Unicef creada en 2010.
Una vez que los pequeños fueron dados de alta del centro donde nacieron, tienen que ser llevados al control por lo menos una vez al mes hasta que alcancen su desarrollo pleno.
Una especialista explicó que los equipos de control son interdisciplinarios, ya que se verifican diversos aspectos, como el desarrollo neurológico, la actividad motriz, la capacidad auditiva, peso, talla, perímetro encefálico y presión arterial. A veces es necesario que actúen kinesiólogos. Además, son enviados a un oftalmólogo, ya que los prematuros pueden sufrir una retinopatía propia del nacimiento anticipado.
"Los prematuros tienen más probabilidades de quedar sordos o ciegos que los niños nacidos a término", destacó. Agregó que no hay estadísticas que indiquen porcentajes de adhesión o deserción del seguimiento.
"Esto varía año a año. Hay mamás que entienden a fondo la problemática, pero otras que quedan muy traumatizadas debido a que el bebé estuvo internado mucho tiempo y siguen haciendo una negación de que el nacimiento anticipado es algo serio y que puede ser grave", dijo.
Fuente: La Gaceta Tucumán