La Plata. Los dueños de un kiosco de esta ciudad sufrieron dos asaltos en apenas cinco días, y en el último robo los delincuentes le apoyaron un arma en la cabeza al perro de los propietarios del local y amenazaron con matarlo, para amedrentarlos.
Según las víctimas, los dos asaltos fueron protagonizados por los mismos delincuentes, que en ambos casos se fueron del local llevándose dinero en efectivo y algo de mercadería. De acuerdo con la información que se conoció hoy, el último de los dos hechos ocurrió el miércoles pasado, a las 21:45, en momentos en que la dueña del local estaba atendiendo el kiosco ubicado en las calles 11 y 54 de esta ciudad.
En ese momento, junto con dos amigos, la comerciante había salido a la vereda para hablar por teléfono. Pero cuando cruzó la puerta, dos delincuentes de aproximadamente 25 años la amenazaron con un arma y la obligaron a volver a entrar, según lo señalado por el diario El Día de esta ciudad.
Allí, concretaron un asalto en pocos minutos, llevándose la plata de la caja registradora, celulares y parte de la mercadería. "Manoteaban todo lo que tenían cerca, porque querían irse
rápido", contó Daniel Liberatore, de 43 años, el dueño del local.
Mientras se desarrollaba el asalto, "Beto", un perro mestizo que los comerciantes habían adoptado de la calle, se dio cuenta de que algo inusual estaba pasando, según sus dueños. "Escuchó algo que le llamó la atención y se acercó a los ladrones. Se los quería comer", escribió su dueño.
Pese a que el animal no supera los 30 centímetros de altura, los delincuentes prefirieron no arriesgarse y le apoyaron el arma en la cabeza, mientras le decían a la víctima del asalto que iban a matarlo.
"Ahí se quedó quieto, sin entender demasiado", dijo Daniel respecto de su mascota. Luego, ya sin ninguna oposición, los delincuentes lograron escapar con el botín en su poder. El viernes pasado, sólo cinco días antes del último asalto, los comerciantes habían sufrido otro ilícito: en ese hecho también actuaron los mismos dos delincuentes, y en un horario similar.
"A las 22, entraron y también amenazaron a mi esposa y a otras dos personas que la acompañaban", recordó el hombre. Ese episodio, según lo describieron sus víctimas, "fue más
violento": los delincuentes permanecieron media hora dentro del local. Esa vez, "Beto" también había percibido algo extraño y dio la vuelta al mostrador para gruñirle a los ladrones, y a l igual que en el episodio del miércoles, los asaltantes le apuntaron al perro para intimidarlo y que no los atacara.
"No sé cómo, pero el animal se da cuenta de que están robando", sostuvo su dueño, que lo adoptó hace varios meses. En ese asalto ocurrido hace una semana, los ladrones consiguieron llevarse dinero en efectivo, varias cajas de bebidas alcohólicas y cartones de cigarrillos, por un valor de unos tres mil pesos.