Una joven embarazada fue baleada en forma accidental durante un episodio ocurrido en una agencia de seguridad de la ciudad cordobesa de Río Cuarto y tuvo que ser sometida a una cesárea, en la que pudo ser salvado su bebé.
La joven Natalia Quevedo, de 24 años y con un embarazo de 37 semanas recibió un disparo anoche cuando se encontraba en su trabajo, en oficinas de la empresa de seguridad Imperio, de esta ciudad del sur provincial, y a uno de sus compañero se le cayó un arma, la cual se accionó al tomar contacto con el piso.
La mujer, que cumplía tareas administrativas en la agencia, recibió el disparo a la altura del abdomen y fue trasladada de urgencia al hospital San Antonio de Padua.
En el hospital, la joven fue intervenida quirúrgicamente y dio luz a un bebé, que se encontraba en perfectas condiciones.
La joven quedó internada, entubada, junto con su pequeño, en el centro asistencial.
En tanto, no se había informado sobre acciones penales contra el hombre al que se le cayó el arma, quien se desempeña como custodio y tiene 48 años.