Lo que tienen en común, es que todos son extranjeros, todos están muertos y todos han sido tratados como personajes de ficción, "con un afecto y una ironía no exentos de profundidad", según explica la editorial Alfaguara.
El volumen se completa con seis retratos de Mujeres fugitivas, que vivieron y murieron por encima de sus posibilidades, con tanta intensidad como humor. Y lo corona Artistas perfectos, el contrapunto de las anteriores semblanzas: sus imágenes detenidas prescinden de anécdotas y caracteres para subrayar, en frases como relámpagos, la expresividad de los rostros, ademanes y gestos, espontáneos o artificiales, de los artistas que sólo en la posteridad alcanzan la perfección.
Fuente: Europa Press