El ejercicio sísmico que se realizó en Casa de Gobierno desnudó uno de los problemas que se debe subsanar para estar preparados frente a una emergencia: la falta de comunicación y las órdenes y contraordenes, entre quienes dirigían el simulacro de un terremoto de ocho grados.
El ejercicio se extenderá durante toda la semana y abarca a escuelas y edificios públicos de la provincia. Hoy se concretó en la Legislatura, el colegio Pablo Nogués y en la Casa de Gobierno, el único lugar donde se produjeron algunas desinteligencias.
En el ejercicio simularon la atención y el traslado de heridos.
La confusión se generó porque a la misma hora en que se produciría el ejercicio sísmico, el gobernador, Francisco Pérez, estaba en una actividad oficial en el cuarto piso. Primero dijeron que participaría, por lo que retrasaban un poco el simulacro, pero a las 10.30 sonó la alarma y los trabajadores comenzaron a descender en forma ordenada hasta ocupar todo el espacio verde ubicado a un costado de Casa de Gobierno.
Una vez que todos estuvieron en el predio y se atendieron a algunos supuestos heridos, los empleados comenzaron a volver a sus puestos.
En ese momento, el instructor de Capacitación de Defensa Civil, David Godoy, informó que el ejercicio había sido una prueba y que se realizaría uno nuevo alrededor de las 11.30, donde se lanzarían granadas de humo para simular dos incendios, así como la atención de heridos.
Los empleados se concentraron en el predio verde, al costado de Casa de Gobierno.
Pero pese a esto, pocos minutos después el titular de Defensa Civil, Marcelo Dapás, explicó que no se realizaría otro ejercicio y que desconocía la información acerca de un nuevo. Es más, evaluó como positivo el que se había concentrado y dijo que los trabajadores dejaron sus lugares de trabajo en forma ordenada y en el tiempo estipulado.
Mientras, en la guardia de Casa de Gobierno, los bomberos esperan la alarma para concretar el nuevo ejercicio, tal como les habían anunciado. Pero como esto no sucedió, poco después se retiraron.
La opinión de los trabajadores
Pese a las desinteligencias en las comunicaciones entre los distintos mandos, los empleados de Casa de Gobierno sacaron un balance positivo. Así lo explicaron Antonia Pinelli y Noemí Acevedo, del Registro Civil, quienes consideraron importante saber cómo se debe actuar frente a un terremoto.
El ejercicio se desarrolló sin inconvenientes en el colegio Pablo Nogués, donde en pocos minutos se evacuó a 900 alumnos.
Además de la evacuación, los bomberos simularon dos incendios con bombas de hubo, en los pisos superiores del edificio.
El simulacro también se realizó con éxito en la Legislatura. En pocos minutos fueron evacuadas unas 380 personas, con la ayuda de empleados que fueron entrenados previamente y actuaron como brigadistas.
El vicegobernador, Carlos Ciurca, también fue de la partida y salió el edificio al igual que el resto de los trabajadores.
El director de Bomberos, David Spinelli, dijo que el ejercicio se realizó con éxito. A la hora de nombrar los puntos flojos dijo que falta concientización de la población y la realización asidua de este tipo de ejercicios.