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Pablo Lavoisier es un conocido artista plástico mendocino que siempre se ha destacado por tener grandes pretensiones e involucrar a aquellos que recién comienzan a dar sus primeros pasos en el arte. Desde hace unos años esta desarrollando un plan en un lugar de Chacras de Coria donde predomina la flora autóctona: Espacio del Monte, que cuenta con dos hectáreas de terreno, obras del artista y dentro de poco tendrá un restorán cuya inversión inicial ronda los 300 mil pesos.
"Este proyecto es un intento de convertir este espacio en un referente y en un polo cultural, que se va a desarrollar de manera programada y espontánea. Que sea un lugar semipúblico a pesar de ser privado. La idea es que haya interactuación entre las diferentes expresiones, pero también es que haya convocatoria natural, que sea un lugar para el desarrollo de la creatividad para sectores del arte pre-emergentes y emergentes, para trabajar en sus creaciones, en sus inquietudes que carecen de espacios para hacerlo y que, además, aquí podrían contar con asesoramiento mío y de otros artistas. ¿Qué se consigue con esto? Inclusión de gente que no puede llegar a hacer su propia muestra, pero también la constitución de ese arte emergente le da un atractivo más a la gente para venir. Así el público puede ver a artistas en pleno trabajo además de una obra de teatro o un recital. También tenemos un proyecto de intervención del Camino de la Unión que haremos con la Municipalidad de Las Heras, eso está dentro de la zona de litigio con Luján".
Una obra de Pablo que se puede apreciar y disfrutar en Espacio del Monte.
Ahí, donde se respira el rico aroma de la jarilla, el chañar y otras plantas autóctonas que se mezclan con el ruido del agua de una vertiente natural y de los patos silvestres, Pablo Lavoisier recibió al equipo de MDZ Online y mantuvo la siguiente charla.
-¿El público abonará entrada o es gratuita?
-Sí, una entrada muy mínima.
-Contanos del restorán...
-La idea es tercerizarlo… Es un elemento más para que quienes vengan puedan almorzar, tomar el té o cenar. Va a estar listo a fin de año pero la inauguración formal será en febrero. La base del proyecto es programar ecoactividad y flexibilizarlo a la gente que no tiene espacio para trabajar y que podrá venir hacerlo sin avisar. Lo único que van a tener que respetar esas personas es el cronograma de actividades. Pero el espacio está abierto.
-¿Qué menú va a ofrecer el restorán?
- Será algo simple, sencillo pero de buena calidad. Seguramente los platos tendrán nombres nuestros, propios.
-¿Los precios de la carta apuntan a un público con un poder adquisitivo específico?
-No, son normales. No son nada de otro mundo, tampoco súper barato. Pero están promediando los precios de cualquier restorán de Chacras de Coria.
La obra en construcción del futuro restorán de Espacio de Monte.
-¿Qué tamaño tiene este terreno?
-Dos hectáreas de monte arcaico. Hemos trabajado en él respetando al flora más valiosa que contiene para que la gente también pueda disfrutarlo y estar en contacto con la naturaleza propia del lugar. En algunos sectores encontrás obras mías y hace como tres años que empezamos a transformarlo de un proyecto individual a uno colectivo.
-¿Cómo llegás al arte?
- A mí me gustó estudiar diseño, pero después me dediqué mucho a las artesanías. Hice muchísimas puertas, portones y muebles que fueron vendidos en Mendoza y Buenos Aires. Hoy por hoy estoy muy metido en una serie de animales, que tendrá 80 piezas. Uno va cambiando lo que va a hacer frente al arte con el tiempo. Al menos en mi caso ha sido así.
Mirá el video y conocé la colección de animales de la que habla Pablo.
-¿Se puede vivir exclusivamente del arte?
-Sí, sí. Hace tiempo que lo hago. Todo esto que ves aquí lo he hecho con mi actividad artística. Significa muchos años de trabajo y mano de obra. Pero se puede.
-¿De qué origen es la gente que te ha comprado obras?
-De todos lados, gente de Buenos Aires, extranjeros… Lo que pasa con el mendocino es que le parece que la cosa no está acá sino en Buenos Aires. Además, no hay mucho acercamiento a las muestras de las personas que realmente pueden comprar. Es decir, van mendocinos a ver las muestras y a apoyar a los artistas, pero no es gente que quiera llevarse una obra a su casa.
-¿Creés que hay una falencia cuando se realizan las invitaciones, entonces?
-Creo que sí. Hay poco de táctica y estudio político de cómo hacer para que la gente se acerque a la actividad artística. Este proyecto apunta a eso: al hacer actividades colectivas, permite que el ambiente se ablande un poco más y que la gente se anime más… Cuando es la exposición de un fulano, a esa van los seguidores de él y no hay posibilidad de diversidad. Una exposición individual excluye, es poco beneficioso sobre todo para los más emergentes, pero también para la gente misma y así es que ves siempre a las mismas personas en determinados lugares. Por eso es que queremos abrir este lugar, aquí ha venido gente muy rica y también muy pobre y la idea es que se interrelacionen. Ha venido gente en micro y gente en Porsche. Por eso pretendemos convocar a la diversidad y poder construir con ella.
-La semana que viene se inaugura el Le Parc, ¿te convocaron de Cultura para compartirte la manera que tendrán de trabajar? ¿Te han hecho alguna propuesta?
-Estuve la semana pasada recorriendo el lugar con la ministra de Cultura. Un tal Maxi (Uceda), que está encargado de los eventos me dijo de hacerme cargo de algunos talleres en el futuro.
-¿Qué te parece el lugar arquitectónicamente y como centro cultural?
-Me parece que está bueno, es un edificio con toda la tecnología y tiene todo el espacio para desarrollar muchas actividades… Pero lo más importante es ver que se hace con las ideas y conceptos. Eso es un poco lo que hablé con la ministra Marizul Ibañéz. Lo importante es qué se hará. ¿Qué me parece a mí como proyecto? No te puedo decir porque aún no lo he visto funcionar. Mucho de lo que van a hacer ahí es un poco lo que yo vengo desarrollando desde hace dos años acá.
-¿Estás de acuerdo con el nombre que le pusieron a ese espacio de la Cultura?
-Me dijo la ministra que había recibido muchas críticas. Desde mi punto de vista creo que era una buena oportunidad para ponerle el nombre de alguien que se jugó por Mendoza, más allá del talento de Le Parc. No tengo nada en contra de él, es un gran artista. Pero era una oportunidad para darle el nombre a quien se quedó, apostó y se la jugó por el arte en la provincia. Si me preguntás quién, no sé. Hay muchos artistas en Mendoza.
-En tu diálogo nombrás a los artistas plásticos y a los artesanos poniéndolos en un mismo nivel, cuando hay otros artistas que prefieren tomar distancia y diferenciarse del artesano. ¿Cuál es la diferencia que vos hacés entre uno y otro?
-Lo que suele pasar es que se tiende a confundir, a mezclar y a no diferenciar. Yo prefiero un buen artesano y no alguien que dice ser un buen artista y no hace ni arte ni artesanía. Cuando una artesanía es buena tiene un gran valor. Y arte, hoy en día, no necesariamente tiene que ser una artesanía o un trabajo manual. Puede no haber trabajo manual de ningún tipo y haber arte. Es decir, el arte como pensamiento. Con lo mínimo se puede producir un hecho artístico. En cambio la artesanía sí necesita del material, de la transformación de este. Necesita condimentos folclóricos… Por ejemplo, una artesanía hecha en chañar tiene un valor importante porque tiene un condimento folclórico. Pero el arte se desprende de esto porque es algo mucho más profundo, de la existencia del hombre y no importa con qué material lo trabajés ni cómo lo trabajés.
-¿El artesano es un diseñador?
-No porque el artesano tiene mucho del escultor en su modalidad de trabajo. Es decir, la forma y el diseño van surgiendo en el momento de la realización, no hay algo previo. El diseñador es independiente de hacer, puede quedar en el papel sin necesidad de hacerlo. Es un trabajo mental previo el del diseñador, no se va a lanzar a agarrar un material y transformarlo.
- En base a estos conceptos, ¿vos en dónde te encuadrás?
-Yo lo que menos soy es diseñador, a pesar de que estudié diseño. En mis obras hay calidad de diseño pero están desarrolladas con una metodología en el espacio sin dibujo, lo que no quiere decir que no se manejen lenguajes formales. Lo que no hay es dibujo previo, pero porque yo no creo en eso. Yo creo en el enfrentamiento con el material.