En Twitter: @rayosycenteyas
"Quiero denunciar que llamé a las 17 al servicio de emergencia y todavía no han llegado", indicó desde el otro lado del teléfono una mujer. Se llama Felicinda, vive en Maipú y es enferma crónica. No se puede mover de su casa y debido a su dolencia tiene que cargar con un respirador artificial. A la hora de la llamada a este diario han pasado tres horas y los médicos del servicio de emergencia contratado por la Osep, se han demorado en atenderla. Su espera sirve para ejemplificar que, en Mendoza, el servicio de ambulancias está colapsado.
Esto es lo que reconocen en la OSEP y que desde el Gobierno confirman cuando aseguran que el Servicio de Emergencia Coordinado tiene que suplir a los servicios contratados por la obra social en los momentos críticos.
Actualmente, los servicios pueden demorarse hasta 6 horas en llegar hasta el domicilio del paciente. Un promedio que, aseguran, se encuentra dentro de los cánones internacionales normales. Este promedio se aplica para el llamado "código verde", es decir, aquellas llamadas que no representan una urgencia.
"El tiempo de espera para una urgencia no puede pasar de los 20 minutos", asegura Sergio Mortaloni, Director Asistencial de la Osep sobre lo que se considera como un "código rojo" y que aplica a un infarto o un accidente cerebrovascular.
En Osep han efectuado una auditoría por muestreo para evaluar la calidad de los servicios contratados. La obra social tiene contrato con cinco empresas de ambulancias, pero hay variaciones por departamento.
Según esta evaluación institucional, se reciben alrededor de 2 mil consultas mensuales al 0-800, un volúmen que Mortaloni considera "altísimo". Los estudios de seguimiento de la Osep marcan que las consultas se han incrementado en los últimos años y, particularmente, tuvo un pico significativo cuando se declaró la pandemia de la Gripe A.
Hay que considerar algo: la Osep es la principal obra social de Mendoza, con aproximadamente unos 200 mil afiliados en el Gran Mendoza.
Las quejas de los afiliados apuntan precisamente al tiempo de espera, aunque no hay críticas sobre la atención tras el servicio, según indicó el director asistencial.
Mortaloni aseguró que el servicio de ambulancias de Mendoza "está colapsado".
El funcionario incluso destacó que durante el peor momento de las enfermedades respiratorias en invierno, las demoras llegaron a las 18 horas. "La gente prefiere esperar en su casa que ser atendida en las guardias", puntualizó el directivo.
Para paliar este déficit, la obra social que dirige ahora el médico malargüino Alberto Recabarren ha tenido que acordar con el Servicio de Emergencias Coordinado la prestación de algunas urgencias.
Desde el Servicio de Emergencias Coordinado, no arriesgaron a precisar si el servicio está desbordado por la demanda. Pero su titular, Juan García, aclaró que el SEC tiene que cubrir muchos llamados de obras sociales que han tercerizado la atención de las ambulancias debido a la saturación.
"Si PAMI y la OSEP cubrieran bien a sus afiliados, no tendríamos tantos problemas", consideró a su turno Guillermo Martínez Agüero, médico que trabaja en el SEC -ex director, a su vez- y referente de ATE Salud. Según el delegado gremial, tanto Pami y Osep deberían tener sus propios servicios de emergencia. "Esto impacta de tal manera que lleva a una situación límite en horas pico", agregó.
Entre los principales tipos de emergencias que atiende el SEC figuran la accidentelogía, la cardiológica y la violencia social ocurrida en algunas zonas.
Un detalle más: el SEC es el único servicio que entra a las zonas conflictivas, dado que los privados se niegan por los problemas que conlleva la emergencia, es decir, que apedreen una ambulancia cuando asisten a un herido de bala. Pero también, en estos mismos barrios, asisten a partos en casas muy precarias, rurales o de difícil acceso.