Highs & downs de Reñaca 2012: lo más y lo menos, aquí condensado

Con flashes imperdibles resumimos en un pantallazo lo mejor y lo peor de la temporada veraniega en la “Mendoza con playa”. Los lugares con onda, lo que se come y se toma, lo que no hay que hacer, el estado de la zona, los comportamientos correctos y los desubicados y mucho más.

El sector 4 de Reñaca, definitivamente, el más hot.
El sector 4 de Reñaca, definitivamente, el más hot.

¡Advertencia! Esta nota puede ser bien hueca. Si sos demasiado profundo, analítico o filosófico no la leas, porque te va a dar bronca. Se trata, simplemente, de tips que te pintan la realidad del veraneo reñaquense.  

Lo más

La buena onda del chileno. Solícitos y educados, son buenos anfitriones y están “al pie del cañón” cuando uno les hace una pregunta, tiene alguna duda o necesita información.

El sector 4, para los teens y veinteañeros. Música, Dj´s, tarjeteros repartiendo descuentos y free pass para los boliches, promotoras… y mucho histeriqueo.

El sector 5, para los “treintañeros y cuarentones cool”. Esos que se copan haciendo face, saludándose y cultivando una onda más tranqui.

La onda healthy. El trote mañanero es topísimo. Cada vez son más los mendocinos que, sin diferencia de edades ni sexo, se prenden a la costumbre de levantarse temprano, calzarse los joggins o las calzas y salir corriendo, trotando o caminando hacia Viña –ida y vuelta, obvio-.

La comida sana. Como consecuencia del apartado anterior, hay una exaltación de la ensalada. De todos los tipos, es siempre bienvenida. Acompañada de un buen pescado, por supuesto.

¡Decile sí a la comida al plato!

El agua mineral, la ginger ale y la coca cero o Light.

La “tracción a sangre”. Todo se hace caminando o en bici. El tránsito está colapsado y las calles han quedado chicas para semejante flujo de turistas. Nada de sacar el auto para cualquier cosa.

Los restaurantes económicos. Hay dos o tres espacios con interesantes cartas de menú y precios definitivamente coherentes. ¿Un ejemplo? Encontrás cappelettis de centolla y cangrejo con salsa de Sauvignon Blanc y quesos fundidos varios, a $35.

Aprovechar las liquidaciones. Verdaderamente son buenísimas, y convienen.

Las facilidades de pago: cambian pesos argentinos en casi cualquier lugar y sin problemas. Y en todos lados se aceptan tarjetas de débito y crédito.

Escuchar música electrónica y house.

Lo menos

La altanería argentina. No aprendemos más. Es cansador ver mendocinos con una actitud de “llevarse el mundo por delante”, o con ciertos tratos despectivos hacia el chileno.

Los sectores 1 y 2 de la playa. ¡Están muertos!

La mugre. Reñaca está terriblemente sucia. Un llamado de atención para los turistas –mendocinos que se cuidan en su ciudad de origen, lanzan papelitos y basura por todos lados- y también para las autoridades.

La escasez de alternativas nocturnas. Solamente hay un par de boliches –copados por los teens- y ni siquieran un lugar para tomar un café queda abierto luego de las 23. ¿Pubs? ¿Bares? ¡No existen!

Las donas, hamburguesas y frituras. Dunkin Donuts, Mc Donalds y Burger King ya no van ni para los adolescentes. Solo púberes tienen permitido ir. “¡Es un quemo total! ¡Ni loca piso los locales de fase food, pura grasa!”, resume Bernardita, de 15 años.

¡Decile no al sánguche!

La coca regular o la Bilz y Pap.

El cierre del boliche a las 4 am. Está bueno educar a los más jóvenes para que salgan más temprano… ¡Pero están de vacaciones! La verdad es que llegan al boliche a las dos, y a las cuatro menos diez de la mañana, ya prenden las luces.

La discriminación. Sobre todo para las chicas: si sos gordita, o petisa, o morocha… ¡Vas a tener que pagar siempre la entrada al boliche! Los tarjeteros y promotoras entregan descuentos y entradas gratis al con total discrecionalidad; e incluso en un grupo de amigas, solo le dan estos beneficios a las que ellos consideran “lindas”.

Escuchar reggaetón.

Federico Croce en Twitter: @FedericoCroce