"Por primera vez en la historia", asegura el asesor legal, mientras repasa el fallo que obliga a YPF a seguir abasteciendo de combustible a una estación de servicio independiente. En efecto, la Justicia Civil rechazó un recurso presentado por la empresa propiedad de la familia Eskenazi, y que podría sentar un precedente en medio de las denuncias sobre las prácticas de monopolización del mercado por parte de la principal abastecedora de combustible del país.
La resolución fue adoptada por la Cuarta Cámara Civil de la Primera Circunscripción Judicial, que obliga a YPF a no rescindir el contrato de provisión de combustible a Pedro y Carlos Monteverdi SRL, la estación de servicio ubicada en Rodríguez Peña e Independencia -de Godoy Cruz-.
Pero para comprender el fallo, hay que remontar la trama que desentraña, a su vez, las prácticas monopólicas de YPF. Y esto es lo que explica Ricardo Córica, abogado de los Monteverdi.
YPF controla el 90 por ciento de las estaciones de servicio de Mendoza. Pero para cooptar la mayor parte del mercado, la distribuidora primero adquiere estaciones chicas que están cerca de otras estaciones independientes, a las cuales quita la bandera y deja de proveer combustible, y las administra a través de Opessa -Operadores de Estaciones de Servicio-. Se trata de una sociedad anónima controlada por la petrolera, cuyo objetivo es operar la red de estaciones de servicio de YPF en todo el territorio.
"YPF, a través de su controlada -es decir, Opessa- compite directamente con sus propios concesionarios en el negocio minorista de venta de combustible", asegura Córica en el recurso. Y por esta razón, los estacioneros infieren la causa por la que no se renovó el contrato, reafirmada por su posición dominante en el mercado.
Con esta doble operación, YPF asfixia a los estacioneros de los corredores más importantes del país -son catorce corredores en total-, ya que no cuentan con los mismos subsidios estatales con los que corre la petrolera de los Eskenazi. La situación para las llamadas estaciones blancas -porque no tienen bandera- finalmente se vuelve insostenible en lo económico.
En la línea de pensamiento de los demandantes, YPF estaría violando así la Ley de Defensa de la Competencia.
La demanda
En términos más concretos, la demanda fue presentada por los hermanos Monteverdi, que mantienen con la distribuidora un vínculo comercial desde hace más de 40 años, según explicó Córica, y que finalizó el 30 de mayo del año pasado. Según el abogado, YPF adquirió una estación cercana -a la familia Pensalfini, ubicada sobre Urquiza y Rodríguez Peña-, una operación comercial que finalmente no rindió los frutos esperados. Hasta que YPF decidió no renovarle el contrato a Monteverdi, de manera "intempestiva", según consideran los estacioneros en el escrito presentado en tribunales mendocinos.
Ante esto, el interventor judicial Hernán Musri -intervención que se produce a raíz de un conflicto entre los socios de Monteverdi- presentó ante la Justicia una medida precautoria para que YPF "mantenga la provisión de combustibles en las cantidades contractuales e históricas proveídas y la relación comercial".
La aspiración de YPF de contar con la estación de los Monteverdi se justifica, según los fundamentos presentados en el recurso, porque es una de las seis primeras estaciones de servicio por el volúmen de ventas. Según explicó Córica, los Monteverdi han cumplido en todo momento los objetivos impuestos por la petrolera. De nada sirvieron las últimas negociaciones para tratar de que YPF no cortara el vínculo comercial que se mantenía desde 1967 y la petrolero argumentó que "era política de la empresa" no seguir.
"Estación de servicio que pierde la concesión, estación de servicio que se cierra", sostiene el escrito. La fecha tentativa de cierre era el 5 de enero.
El fallo
Finalmente, la Cámara integrada por los jueces Mirta Sar Sar y Claudio Leiva -la tercera integrante, Silvina Abalos, no firmó por estar de licencia- hizo lugar a la medida cautelar presentada por los Monteverdi y ordenó a YPF no innovar en su decisión de rescindir el contrato con la estación ubicada en el carril Rodríguez Peña, por un plazo de 180 días.
"Nunca antes un tribunal había ordenado esto a YPF", aseguró Córica.
Si bien el fallo puede generar antecedentes para reclamos de estacioneros independientes, lo que queda a la vista ante la denuncia y los fundamentos aportados por los Monteverdi, es la práctica tendiente al monopolio efectuada por la petrolera más importante del país, en un contexto donde 3 mil estaciones de servicio han tenido que cerrar sus puertas durante 2011 por la falta de rentabilidad.
Maxi Quinteros en Twitter: @rayosycenteyas