Recientemente se descubrió un extraño nexo entre el gobierno norteamericano y un laboratorio catalán denominado Laboratorios Grifols, empresa líder a nivel mundial en la producción de hemoderivados, los cuales pueden utilizarse para funciones terapéuticas, sobretodo en personas que padecen cáncer y también refuerza la creación de anticuerpos.
Los dirigentes de la nación vecina mostraron mucho interés por los servicios de aquel laboratorio, pues poseen la patente de la inmonoglobulina de uso intravenoso, sustancia que tiene la capacidad de detectar diversas enfermedades virales, como la leucemia e incluso el SIDA, por lo que sería muy útil para tratar aquellas enfermedades en dicho país, señala amazings.es.
Como indica quo.es, Grifols echa mano de más de 150 mil donantes estadounidenses para obtener las tomas de sangre, a quien se les pagó. Las muestras serán purificadas para obtener el plasma, sustancia necesaria para obtener las inmonoglobulinas en su estado más puro.
Ahora se sabe que en 2009 se alcanzó una cifra de tres millones de donaciones y que el laboratorio las ha recibido desde hace más de dos décadas. Este plasma es utilizado en los hospitales públicos del país ibérico, lo que hace impensable que este negocio pudiera crecer en el modo que lo ha hecho.
En Estados Unidos operan a través de 80 establecimiento, en donde llevan a cabo el seguimiento de todos sus donantes y se producen grandes cantidades de esta sustancia que es vendida como extranjera en aquel país, debido a las reglamentaciones existentes en el tema de salud por parte de la Unión Europea, convirtiéndose así en un negocio redondo tanto para la farmacéutica como para los norteamericanos.
También se descubrió que esta sustancia es suministrada no sólo a civiles, sino también a personas del ejército que sufren heridas de guerra. Sin duda, Grifols es considerado como uno de los puntos estratégicos que tiene Estados Unidos fuera de su territorio.
Fuente: de10.com.mx
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