Diversos

Foto: web
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La diversidad sexual comprende el ámbito privado de las personas como también su entorno e inserción social, cultural, familiar y laboral.

En la sociedad argentina se avanza hacia el reconocimiento de los derechos a la diversidad sexual, especialmente en lo que respecta a la igualdad de trato, oportunidades y construcción de ciudadanía plena.

En un país de raíces patriarcales, con una fuerte implicancia religiosa lo heterosexual se denota como lo natural o lo normal. Por lo que instalar  la noción de diversidad en el orden de lo sexual no ha representado una labor simple. Y de hecho en la actualidad a pesar de los avances en el orden de lo jurídico – legal,  el tema requiere continuar con la lucha en el orden de lo cotidiano de la vida de las personas. Tan cotidiano como lo es el lenguaje. Es sabido que el mismo no es en sí la sumatoria de palabras hiladas gramatical y ortográficamente. Es un disciplinador de la conciencia, productor de significaciones, estructurador del pensamiento en torno a una visión del mundo, en tanto que construye verdades sobre las cosas de las cuales habla. Si consideramos el mismo término que hoy nos ocupa, inmediatamente la representación social que aparece es para significar cualquier persona no heterosexual, o sea, lo diverso no es hétero. Es así como estamos atravesados por palabras, frases, conceptos nutridos de valores naturalizados por la cultura a la que pertenecemos. Más de una vez a un niño  se le dice “No llorés que eso es de maricones”, El lenguaje autoriza significados. Es por consiguiente una herramienta de poder emancipatoria u opresiva.

Aún hoy,  la intolerancia a la diversidad sexual son "el cuerpo en el lenguaje, los valores que tiene una sociedad están escritos en él y discursados mediante el mismo. Es menester dar lugar al  proceso de apropiación de las palabras para comprender cómo ocurre lo violento de lo in-tolerado, por lo tanto no respetado. El concepto de intolerancia, la no-aceptación, es la base de las violaciones a los derechos humanos de LGTTTBI (gays, lesbianas, travestis, transexuales, transgenerxse,  intersexuales).

El orden simbólico no es inamovible, se ha ido transformando con el tiempo, y lo seguirá haciendo. Lo antinatural de una época, deja de serlo para otra. Defender la diversidad sexual es establecer una vida democrática, ahora, para que exista libertad sexual es claro que debemos cuestionarnos el seno de nuestros discursos en el impulso de lograr acuerdos sociales que respeten la diversidad humana en todos sus aspectos.

Lic. Carina Stehlik- Trabajadora Social
Matricula 1033
carinaste2000@yahoo.com.ar
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