Un preso que se encontraba alojado desde hacía 15 meses en el pabellón 4 de la unidad penitenciaria de San Rafael presentó cortes profundos en su cuello que le causaron la muerte. En estos momentos se investiga cómo sucedieron las heridas.
Según el Diario de San Rafael, Ramón Riquero, el único imputado por el crimen de Liliana Baca, de 79 años, se suicidó alrededor de las 6 en su celda tras haberse herido en el cuello.
La versión que hizo llegar a la redacción de MDZ el Ministerio de Seguridad es distinta. Riquero habría llegado lúcido a la guardia del Hospital Shestakow y cuando lo estaban curando de dos heridas en el cuello sufrió una gran pérdida de sangre y líquido que le produjo un paro cardíaco y falleció.
En estos momentos, el Juzgado de Instrucción de turno de San Rafael investiga el hecho para determinar si se autolesionó o le provocaron las heridas.
Mataron a un interno en la cárcel de San Rafael
El interno estaba imputado por un homicidio doblemente agravado. Presentaba profundos cortes en el cuello y, según algunas versiones, se habría suicidado, aunque otras dicen que murió mientras le hacían curaciones en el hospital.