Bariloche: sobre cenizas, ratones

Hace tres meses, la ciudad de Bariloche quedaba sepultada bajo cenizas volcánicas. El desastre natural sumió en el caos y la desesperación a su población. Ahora, la Meca del turismo sureño se enfrenta a un crecimiento desproporcionado en su población de roedores. Enteráte por qué.

Ratón colilargo.
Ratón colilargo.

En realidad, para ser más exactos, deberíamos llamarlos lauchas. Así es como los ratones colilargos son llamados desde la provincia de La Pampa para abajo del mapa argentino. El caso es que las autoridades barilochenses ya se han puesto ha temblar de nuevo. Primero fue el Puyehue. El volcán estropeó la vida y las proyecciones turísticas de aquella meca hace tres meses, y ahora planean hacerlo las lauchas con una explosión demográfica de aquellas.

Según comentaron a BBC fuentes de la municipalidad de Bariloche, la administración pública se prepara para afrontar una multiplicación de hasta por diez de estos roedores en su comunidad. Y todo por la floración de la caña colihue, un fenómeno natural pero a la vez poco frecuente. Las lauchitas son adictas a las semillas de la colihue, así que vayan sacando sus conclusiones. Para colmo, son unas maestras en el arte del apareamiento y la multiprocreación.

En 2010, el colihue dio flor por primera vez en 60 años y este año la planta desprende sus semillas. El aumento en la cantidad de ratones ya es visible al sur de Bariloche, en la región del Río Manso, donde los pobladores debieron cavar zanjas para frenar el avance de los roedores en algunas partes. Sin embargo, las autoridades dijeron que siempre preferirán una invasión de ratas que puede ser medianamente prevenida,  a un volcán que intempestivamente tapa de cenizas toda la región.

Fuente: BBC