Por qué los mozos nos escupen la comida

Sin saliva es imposible comer y hablar. El fluctuante caudal de saliva que tiene la boca durante el día, está relacionado con reflejos que incrementan la producción de saliva ante circunstancias específicas. Es muy común, que aunque sin quererlo, los mozos nos escupan la comida, aquí algunos tips para evitarlo. Un brillante análisis del sitio Cuckmi.

Foto: web
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Una persona adulta produce entre 750 cc y un litro y medio de saliva por día. Un mozo, también. Así comienza una nota que publica hoy el sitio Cuckmi.

La saliva, compuesta en un 98% de agua, cumple una función esencial en los principios digestivos y en el habla. Sin saliva es imposible comer y hablar. El fluctuante caudal de saliva que tiene la boca durante el día, está relacionado con reflejos que incrementan la producción de saliva ante circunstancias específicas. Estos reflejos son de dos tipos: reflejos innatos que estimulan  a las glándulas salivales cuando los alimentos toman contacto con las terminales nerviosas de la boca y la lengua, y reflejos adquiridos, aquellos que el cuerpo aprendió a asociar con la ingesta  inmediata de alimentos, de tal manera que con solo ver u oler comida una señal nerviosa le indica a la boca que hay que prepararse para comer, lo que significa aumentar la producción de saliva.

Un mozo con hambre, sirviendo comida, es un mozo con la boca llena de saliva. Aunque él trate de evitarlo, la mecánica del habla lo transforma en un rociador humano.




Las siguientes viñetas observan algunas situaciones que sería preferible evitar.

No hablar con el mozo mientras tiene el plato en la mano



Cuando el mozo se aproxima a la mesa transportando aun la comida en su bandeja, y establece un diálogo con el comensal acerca del menú u otro detalle, al hablar produce un “spray” de saliva que llueve sobre el plato caliente en forma de una miríada de gotas. Es indispensable evitar hablar con el mozo por cualquier medio hasta que el plato salga del alcance de su saliva.

Esquivar a los mozos con ortodoncia



Evitar a toda costa a los mozos con ortodoncia. La ortodoncia produce en muchas personas aumento en la secreción de saliva y dificultades mecánicas para contenerla dentro de la boca al hablar. Un mozo con brackets es en potencia una máquina de escupir. Si no querés que una parte del litro y medio de saliva que produce ese mozo termine en tu plato, nunca dejes que te atienda un mozo con ortodoncia.

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Fuente: Cukmi.com