Un joven de 20 años murió jugando a la ruleta rusa

El muchacho que estaba internado en grave estado en el Hospital San Martín de Paraná, Entre Ríos, tras recibir un disparo de arma de fuego cuando habría jugado a la ruleta rusa falleció.

El juego que terminó en la muerte ocurrió el domingo por la noche en una vivienda ubicada en las calles Supremo Entrerriano y Jozami de Cancio, a la vera del arroyo Antoñico, detrás de la Villa 351 de Paraná. Exequiel Alejandro Villalba, de 20 años, se disparó un balazo en la cabeza jugando a la ruleta rusa en el domicilio de sus padres.

Según fuentes policiales el muchacho se hallaba junto a tres amigos en una humilde vivienda, y tras una extensa sobremesa, donde abundó el alcohol, el joven ingresó en una habitación de la casa y después de buscar afanosamente el arma salió de ella y, según sus amigos, comenzó a insinuar que iban a jugar un juego peligroso.

El arma, un revólver calibre 32 largo, tenía una sola bala. Se especula -en base a las declaraciones de los amigos-que habría bromeado con una especie de desafío para jugar a la ruleta rusa, pero sin dar tiempo a nada a los demás, se disparó, quizás, accidentalmente.

Tras ese grave juego, resultó herido Villalba de un balazo en la sien derecha.

Aunque fue socorrido de urgencia y trasladado hacia el centro asistencial más calificado de la zona, la gravedad de la herida hizo imposible el esfuerzo médico para evitar la muerte cerebral del joven. En el hospital, los médicos lo mantuvieron gracias a un respirador artificial.

Tras el penoso desenlace, los familiares autorizaron a emprender la ablación de órganos, que requirió de un importante despliegue en la capital entrerriana.

El lunes los médicos le habían diagnosticado muerte cerebral y el muchacho finalmente murió poco antes de la medianoche.

La investigación recayó en la Comisaría Sexta. “Estamos en plena etapa investigativa, para lograr el total esclarecimiento del hecho”, mencionaron desde la sede policial. En principio las pesquisas confirmaron que el joven recibió un disparo de un arma calibre 32 que ingresó por la sien derecha y le afectó el cerebro.