¡Ojo! Comer afuera engorda más

Según Lisa Mancino del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, comer afuera trae consecuencias ya que quienes lo hacen seguido tienen más posibilidades de aumentar de peso que los demás. Cuando una persona almuerza afuera incopora unas 158 calorías extra que no incorporaría si comiera en su casa, cuando cena unas 144 y al desayunar 74.

Inflación... de la calórica. Foto: www.parrillaelgaucho.com
Inflación... de la calórica. Foto: www.parrillaelgaucho.com

Comer afuera es una tendencia en aumento en la mayoría de países del mundo y sobre todo en las grandes ciudades que ofrecen infinitos lugares y variedades para cenar o almorzar. Sin embargo, según Lisa Mancino del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, comer afuera trae consecuencias ya que quienes lo hacen seguido tienen más posibilidades de aumentar de peso que los demás. Cuando una persona almuerza afuera incopora unas 158 calorías extra que no incorporaría si comiera en su casa, cuando cena unas 144 y al desayunar 74.

En un artículo publicado en Los Angeles Times, Mancino dice: “Para el consumidor promedio, comer afuera sólo una vez por semana se traduce en aumentar 2 libras (casi un kilo) a fin de año”. De todas formas, cuando lo piensa con la población norteamericana los números se elevan ya que la mitad come afuera tres o más veces por semana, y el 12% lo hace al menos una vez al día. Para comprender la forma en que cambió la conducta alimenticia en el último tiempo basta conocer un dato: la tercera parte de calorías que incopora un norteamericano promedio vienen de comidas hechas fuera de su casa. Viéndolo históricamente, es más del doble de lo que era hace 30 años.

“Inflación calórica”


Los motivos por los cuales comer afuera más seguido se traduce en mayores índices de aumento de peso son múltiples. Uno de ellos es, por ejemplo, el tipo de comida que se sirve en los restaurantes que en general tiene más calorías, azúcares y grasas.  No sólo eso: Mancino explica que aún cuando sea parte de su rutina, la gente mientras come fuera tiene una sensación de estar en una “situación especial” y permitirse cosas que de otra forma no se permitiría.


Un estudio realizado por el Departamento de Salud de los Estados Unidos demuestra que en los últimos 20 años hubo un aumento significativo en el tamaño de las porciones. Como es sabido, en la actualidad los restaurantes ofrecen de manera competitiva porciones más grandes que las que una persona come en su casa. Pero el estudio citado demostró que además que las porciones crecieron en tamaño y también en la cantidad de calorías. Por ejemplo, la porción de papas fritas promedio hace 10 años estaba compuesta por 56 gramos de papas, en la actualidad esa misma porción promedio creció a 170 gramos.

Fuente: cukmi.com