Un enorme lío se ha originado en la transitadísima esquina de Belgrano y Peltier, donde se están realizando obras.
Como se sabe, ese cruce de calles es uno de los más recurridos de la zona y allí, a la vez, se ha cerrado la posibilidad de bajar por Peltier hacia el este y se ha limitado en exceso la posibilidad de seguir por Beltrán hacia el norte.
El resultado es un enorme embudo que provoca esperas de hasta veinte minutos, en apenas tres cuadras. Como se sabe, por allí pasan muchos micros, además de vehículos particulares provenientes de Godoy Cruz.
Ayer, incluso, un auto terminó adentro de uno de los pozos que se han hecho para las obras. El atolladero, a todas luces, es fenomenal, al igual que el enojo de la gente.