Según los últimos estudios los confines del Sistema Solar son una zona de turbulencia llena de burbujas magnéticas, según observaciones realizadas por las naves estadounidenses Voyager, las sondas más alejadas de la Tierra.
Los científicos determinaron que el campo magnético solar mide aproximadamente 160 millones de kilómetros de ancho, según los datos que pudieron obtener e interpretar desde las sondas.
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