Pasión, obsesión, felicidad, ansiedad, condena, vocación son apenas algunos de los inevitables sustantivos que acompañan la siempre misteriosa tarea del escritor.
Pero un escritor es mucho más que sus palabras impresas, que sus afanes volcados al papel bajo la forma de un poema, un cuento o una novela. Un escritor es sobre todo, un producto de su época y un testigo crítico de lo que le rodea.
Un escritor es un hombre o una mujer que tiene la capacidad de servirse de su imaginación para convertir un sueño, un abrazo o una historia que escuchó al pasar en un excelente cuento; es alguien que conoce tan bien los preciosos mecanismos de la lengua que puede describir un paisaje o un rostro con tal destreza como para provocar amor u horror en el lector en una sola frase.
Un escritor es un hombre o una mujer que puede convertir a las palabras, “esas perras en celo” como decía Julio Cortázar, en herramientas de un trabajo silencioso, solitario y lleno de avatares íntimos; es alguien que se alimenta del idioma y lo extenúa y lo busca y lo reinventa como un pequeño dios de la página en blanco.
Pero las palabras también son nuestras. De todos. Aunque no escribamos ni estremecedores poemas ni inquietantes cuentos. Las palabras son la única herramienta de quienes quieren comunicarse, de quienes necesitan decir, por escrito y para que otro lo lea, “aquí estoy”.
En el Día del Escritor, desde MDZ, celebramos tanto a los grandes autores y autores que nos hacen felices con sus creaciones como al infinito instrumento del lenguaje, más allá de cualquier idioma, nos permite leer o escribir una nota o este texto. La palabra es nuestro refugio y nuestra divisa. Palabra de honor.
Vos y los "Fantasmas mendocinos"
Por eso, en el Día del Escritor queremos que el escritor seas vos y te invitamos a escribir con nosotros. Para eso te proponemos compartir un juego literario: que te animés a contar en un cuento breve, o en un microcuento, una historia de fantasmas.
Puede ser una historia que hayas protagonizado, que te hayan contado, que le haya pasado a alguien de tu familia, o que sea pura y completa invención. Puede ser en clave de humor, de suspenso o de terror. Recordá, imaginá o inventá: siempre hay un fantasma dando vueltas en nuestra imaginación.
Publicaremos los cuentos que escribas en la sección "Fantasmas mendocinos" de MDZ del próximo domingo, lo publicaremos a nuestro Facebook y al blog que dedicamos a la creación literaria. Y si tiene 140 caracteres lo postearemos en nuestro Twitter. Podés firmarlo con tu nombre o con tu nick, como quieras.
¿Qué es un cuento breve o un microcuento o microrrelato? Es una construcción literaria narrativa cuya su principal característica, como lo indican sus nombres, es la brevedad de su contenido. También llamado microcuento, minificción, microficción, cuento brevísimo o minicuento tiene como objetivo contar una historia completa con el menor número de palabras posibles.
Por ejemplo, el microcuento más corto que se conoce tiene siete palabras y es del enorme escritor Augusto Monterroso. Se titula El dinosaurio y dice: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".
Otro cuento brevísimo, a propósito de fantasmas, es Cuento de horror, de Juan José Arreola: "La mujer que amé se ha convertido en un fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones".
Empezamos con uno nuestro, para que te animés. Título: El juego. "Cuando estalló pudieron gritar, llorar, huir. Nadie volvió a visitarse, nadie volvió a jugar al juego de la copa, todas las parejas se separaron".
¿Te animás? ¿O te da miedito?
Patricia Rodón