El lavado de manos es la principal forma de prevenir la propagación de infecciones tanto en el hogar, el trabajo como la vida cotidiana, como por ejemplo el resfriado común, la gripe e incluso el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina. Sólo toma 15 segundos lavarse las manos con agua y jabón o desinfectarlas con un producto a base de alcohol para matar los gérmenes que causan las infecciones.
Hay que lavarse las manos cuando estén sucias, pero fundamentalmente antes de comer y después de ir al baño; antes de preparar los alimentos y después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
Recomendaciones
1. Mójese las manos con agua tibia. De preferencia use jabón líquido y aplíquese en las manos una cantidad suficiente.
2. Frótese las manos hasta formar espuma y luego restriéguese las manos abarcando la parte superior, el espacio entre los dedos y el área por debajo y alrededor de las uñas.
3. Siga frotándose las manos durante 15 segundos. ¿Necesita un reloj? Haga de cuenta que está cantando dos veces la canción de “feliz cumpleaños”.
4. Enjuáguese bien las manos con agua corriente.
5. Séquese las manos, de ser posible, con una toalla de papel.
Use un desinfectante para manos a base de alcohol
• Cuando las manos no se vean sucias.
• Si no hay agua ni jabón.
Espacio propio
Teniendo presente la importancia de un acto tan simple, como lo es el lavado de manos, OSEP dará inicio a un programa sobre esta temática con el fundamento de relevar las necesidades e inquietudes para conformar una red de lavado de manos segura, siguiendo las directrices de la Organización Mundial de la Salud.
El nuevo programa dependerá del Comité de Seguridad del Paciente y Personal de OSEP.
Este jueves a las 12 se dará una charla de presentación del nuevo espacio.