Tras 14 años de matrimonio y tres hijos, Leticia Ortega se divorció. Y como cualquier persona, quiso retomar su vida amorosa. Pero para su mala suerte, cada vez que tenía relaciones sexuales sufría de hinchazón en su vagina.
Paralelamente a las constantes visitas al ginecólogo, Leticia se reencontró con un viejo amor del colegio, con el que estabilizó su vida amorosa. Pero el fantasma de sus síntomas post sexo complicaban a su nuevo amor, quien se sentía culpable de su malestar.
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