Las increíbles historias de robos de bancos en Argentina

Boquetes, túneles y tomas de rehenes fueron las modalidades preferidas de los ladrones que realizaron los atracos más curiosos para llevarse valiosos botines.

Es una modalidad delictiva que inspiró grandes películas. Algunos casos reales parecen historias armadas por los mejores guionistas de Hollywood. Porque ¿quién imaginaría realmente que un grupo de hombres robaría un banco y huiría por las alcantarillas en un bote? ¿Alguien esperaba que un atraco en San Fernando en 1965 terminara en un tiroteo de casi 15 horas en Montevideo? ¿Cómo puede un grupo de delincuentes huir a pie, y con toda tranquilidad, con un botín millonario sustraído de una entidad del microcentro porteño?
Sin embargo, todos estos hechos, y varios más, ocurrieron aquí, en la Argentina.

Uno de los primeros grandes robos a bancos en este rincón del mundo ocurrió en 1965. Un grupo de delincuentes, entre ellos Roberto Dorda, Marcelo Brignone y Carlos Merelles, realizaron un atraco en una entidad bancaria de San Fernando y huyeron a Uruguay. Una vez en Montevideo, alquilaron un departamento. Pero no pasó mucho tiempo antes de que la policía los descubriera. Los efectivos rodearon el escondite de la banda y comenzó un tiroteo que duró casi 15 horas. El enfrentamiento culminó con la muerte de policías y ladrones.
Este violento hecho inspiró la novela Plata Quemada, de Ricardo Piglia, que luego fue llevada al cine por Marcelo Piñeyro.
Boqueteros históricos. La modalidad boquete se hizo famosa en el país con el gran golpe al Banco Galicia de Plaza San Martín en 1976. Habían pasado apenas cuatro meses del comienzo de la dictadura. Cuatro hombres, los hermanos Claudio y José Silva Silva, El Loco y el Negro, planearon un robo maestro. Tenían la llave de la sucursal porque José hacía una suplencia de una prima que limpiaba el lugar. El boquete fue realizado dentro del mismo banco, para acceder a las cajas de seguridad.

Una vez adentro, se hicieron con un botín que incluía cinco millones de pesos y 50 kilos de joyas. Algunas de las cajas robadas correspondían a personajes conocidos en esa época, como la del ex vicepresidente Vicente Solano Lima y la actriz Mona Maris.
El atraco hubiera sido un éxito de no ser porque la excitación de sus autores se manifestó en compras que no pudieron justificar. La banda cayó presa. Claudio Silva Silva, apodado el "Topo", salió de prisión en 1983. Años más tarde protagonizaría otro gran golpe a un banco.
Ese fue el principio de una técnica que resultó muy exitosa con otras grandes bandas de ladrones. Al menos para el momento de hacerse con el botín, porque lo cierto es que la mayoría de estos grupos fueron finalmente detenidos.
Distinto fue el caso de quienes protagonizaron el robo al Banco Mercantil Argentino, en Palermo, el 12 de octubre de 1992. Usaron la técnica del boquete para entrar a la bóveda y violentaron 200 cofres de seguridad. Huyeron y nunca fueron detenidos.
De túneles y fugas de película. Nadie se imaginaba lo que ocurría por debajo de la calle, a metros de la comisaría 17ª, en el barrio porteño de Recoleta. Las personas que habían alquilado un local supuestamente para poner un negocio de colchones y almohadas, estaban en realidad planeando un golpe maestro a la sucursal cercana del Banco de Crédito Argentino . Cavando un túnel de unos 50 metros de largo, esta banda logró llegar a la entidad financiera en enero de 1997, tras planearlo durante casi seis meses. Se robaron alrededor de 20 millones de pesos.

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