En cualquier lugar del mundo, el usuario le dicta la palabra “cines” al teléfono inteligente. El teléfono se conecta a Internet, usa miles de computadoras distribuidas alrededor del mundo para procesar esa búsqueda, entiende las variaciones regionales del lenguaje, la posición de quien busca en el planeta, las convierte en texto y devuelve la información recién buscada según el lugar donde el usuario se encuentre. Si el usuario le dijo “cines”, a la aplicación “Google búsqueda por voz”, esta le mostrará en su teléfono un mapa con los cines del barrio donde está. Una sola palabra: “cines”. Para todo lo demás está la aplicación de Google disponible para teléfonos Android, iPhone y próximamente para la web. No es ciencia ficción, pero se le parece. Aunque todavía Google no inventó la máquina del pre-crimen (ese departamento policial de Minority Report que detenía gente antes de que cometiera crímenes), el software de reconocimiento de voz sumado a la experiencia de sus búsquedas que suponen lo que vendrá se le parecen bastante. Es más probable que después de “frijoles” venga la palabra “mexicanos” que “alaskanos”.
Google, la voz de las Américas
El buscador aggiornó localmente la aplicación que permite buscar en Internet con sólo hablarle al teléfono inteligente. Está disponible para Android y el iPhone y ya se puede usar en español “argentino”.