Aguas Mendocinas (AYSAM) y la empresa Danone, que envasa agua mineral bajo la marca Villavicencio, negaron que en los estudios que realizan al agua que liberan al mercado para el consumo humano contenga litio, contradiciendo un estudio de la Universidad de Lund, Suecia, que alertó sobre altos niveles de la sustancia en la Cordillera de Los Andes.
El organismo estatal mediante un comunicado manifestó que “no se ha encontrado litio en aguas superficiales, perforaciones, ni en el agua potabilizada por Aguas Mendocinas, cuando se han realizado evaluaciones”.
Sin embargo el organismo local aclaró que la empresa no realiza muestreos sistemáticos de ese elemento por “no poseer un valor de referencia para la Organización Mundial de la Salud (OSM) ni tampoco es considerado como una sustancia química cuya presencia en el agua sea perdjudicial para la salud, ya que no se encuentra en las listas correspondientes”.
Asimismo expresó en forma oficial que “tampoco lo menciona la Organización Panamericana de la Salud, como un componente inorgánico que afectan a la salud humana”. Y agregó: “Tampoco está establecido con el Contrato de Concesión”.
Por su parte, desde Aguas Danone de Argentina aclararon que realizan análisis exhaustivos de sus productos “en forma frecuente”.
Por ello es que la firma aseguró que “en el último análisis efectuado la cantidad de litio resultó ser de valores no detectables.
Antes de que se dieran a conocer ambos informes desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) se había revelado que no analizaban la posibilidad de detectar la presencia de litio en el agua potable provincial debido a que no lo consideraba necesario la OMS.
Aysam y Danone no detectaron litio en el agua que procesan
Rápidamente la empresa estatal Aguas Mendocinas y la privada Danone, que comercializa el agua mineral Villavicencio, salieron al cruce del estudio ventilado por una universidad sueca que aseguró que el agua de la Cordillera de los Andes contiene litio. Argumentaron que la sustancia no figura en el listado de elementos perjudiciales para la salud de la OMS.