El perro asesino de esclavos, en primera persona

El miércoles, cuatro fila brasileros atacaron a una empleada doméstica en Chacras de Coria. Inmediatamente, los distintos medios hicieron hincapié en la ferocidad de esta raza y, especialmente, en sus orígenes. Aquí, una mirada distinta sobre estos animales.

La proliferación de "especialistas" trasnochados es quizá un fenómeno que el propio trajín periodístico ha generado. En post de obtener la primicia, los medios sitúan un micrófono que, sin filtro alguno, refleja lo que a los autodenominados profesionales se les da la gana o se les ocurre en el momento.

Como no podía ser de otra manera, el ataque de cuatro perros fila brasileros a una mujer en Chacras de Coria los puso a todos en alerta y, entonces, diarios, radio y televisión salieron en busca de "sus" voceros. A uno de ellos, quizás el más especialista de "especialistas", le alcanzaron el teléfono de radio Nihuil. Para qué...

"Es un perro que fue creado para matar a los esclavos brasileros que escapaban", aseguró, justificando el ánimo de los canes que atacaron a la mujer que se recupera en el hospital Lagomaggiore. De estos comentarios, circularon montones, y nada parece oponérseles. ¿Acaso estos perros nacen para matar y nada más?

Entonces, si acá todos hacen lo que les dé la gana y nadie repara en nada, una idea no menos insólita surge para brindar justicia al asunto: entrevistar a un perro, mi perro, un fila brasilero.

-Así que sos un asesino de esclavos, no te tenía...

-He ahí un rezago xenófobo (la intelectualidad del can me dejó pasmado). ¿O los hijos de asesinos tienen que ser sí o sí asesinos? Aun más, en base a planteos de ese tipo, de atemporal base antropológica, los afroamericanos deberían seguir siendo esclavos porque los primeros en nacer en América así lo fueron. Me parece un comentario muy desafortunado y racista.

-¿Y entonces? ¿Por qué el ataque?

-Ustedes le dan vuelta al tema de la inseguridad y hablan de las condiciones en las que se criaron los delincuentes, en la falta de recursos, en la falta de contención y en la necesidad de cambiar eso con políticas de inclusión. Acá podrían hablar menos, pensar más y enfocarse en el eje de la cuestión. Si a vos no te dan de comer, te dejan abandonado en una propiedad para que la cuides, no recibís día a día el afecto necesario, ¿qué querés que salga?

-Entonces cargás contra los dueños.

-Seguro. El cariño, la alimentación y el entorno son fundamentales. No quiero decir qué pasos se tienen que seguir, pero acá deberán indagar en las condiciones en las que estaban los perros, qué atención se les brindaba, entre otros factores a tener en cuenta, como si el escenario era apto para la convivencia de cuatro animales de gran porte como yo.

-¿Pero por qué el ensañamiento? ¿Eso no tiene que ver con la raza?

-Para nada. Lo que pasa es que si vos te cruzás con un perro de dimensiones menores y éste te ataca, lo más probable es que lo eleves de una patada y éste desista de su inicial pretensión. El tamaño y la fuerza de un fila, como yo, no te lo permite. Escuchame ("te escucho", lo interrumpí), han llegado a decir que nosotros vemos a un afroamericano y lo atacamos por instinto. Dios. ¿Estudian ustedes para decir semejantes burradas?

-Algunos. Otros lo heredaron de sus ancestros.

(Dentro de tanto despropósito, éste fue el humilde aporte de un servidor a la ensalada de opinólogos que anda dando vueltas).