¿Cómo afectás al planeta cuando comprás unas zapatillas?

Agua, energía, transporte, condiciones laborales. Todos estos factores no influyen a la hora de adquirir una zapatilla de deporte. El diario español El País se mete con un sistema medirá la sostenibilidad de la cadena de suministro.

Zapatillas autosustentables.
Zapatillas autosustentables.

Cuando uno compra una zapatilla de deporte o una camisa de marca, raramente piensa en el impacto que en el medio ambiente tiene producirla. Es imposible saber el agua que se utiliza, ni la energía. Tampoco las emisiones de gases de efecto invernadero ni las prácticas laborales que siguen las empresas en la cadena. Y ni mucho menos se viene a la cabeza la imagen de los sumideros de las plantas en China o India, echando desechos.

Para darle un vuelco, e informar mejor al consumidor, el pasado mes de marzo nació la Sustainable Apparel Coalition. La iniciativa surgió en 2009, cuando la cadena comercial Walmart y la marca de ropa de montaña Patagonia acordaron crear un instrumento para medir la sostenibilidad en la cadena de suministro y reducir así el impacto que tiene en el planeta.

A ellos se les sumaron 12. Y ahora son unas 30 las compañías, organizaciones medioambientales y universidades que trabajan para crear un estándar que les sirva para mejorar la sostenibilidad de sus cadenas de suministro, intercambiando información y copiando unas de otras las mejores prácticas. Es un modelo muy similar al índice desarrollado por la marca Nike.

En la práctica, lo que hacen es crear una gran base de datos sobre el impacto medioambiental de sus fábricas, componentes y los procesos que siguen en la producción de la ropa y los zapatos. Y con esos datos, pretenden establecer un sistema de puntuación y una etiqueta detallada que sirva al consumidor para saber cómo se hace lo que compra y como afecta al medioambiente.

Seguí leyendo esta nota en El País de Madrid. Hacé clic aquí.