La ciudad perfecta, la capital de dos estados que el primer ministro de India, Jawaharlal Nehru, hace 60 años, encargó construir a Le Corbusier agoniza. Chandigarh, la ciudad planificada para ser la mejor del mundo, está viendo como el abandono y los 'negocios' del mercado del arte ponen en peligro esa excelencia. La continua demanda -y el fetichismo- por las piezas del arquitecto suizo ha sido tal que incluso se ha llegado a vender una alcantarilla de hierro por 18.000 euros, según informa una web india.
Sillas, mesas, esculturas y grabados diseñados por el arquitecto -y su equipo- para la ciudad india se han incluido en subastas que, en muchas ocasiones, ya por desconocimiento o por descuido, se han vendido por un valor muy inferior al real. O, al menos así lo denuncia un grupo de expertos de la zona formado por arquitectos, historiadores y funcionarios y encabezado por Manmohan Nath Sharma (colaborador en los proyectos de Chandigarh de Le Corbusier). Con sus protestas intentan forzar a la Unesco para que considere la ciudad Patrimonio de la Humanidad y así proteja la herencia del arquitecto racionalista.