Nacer de nuevo a los 26 años

Como tantas veces, Pedro manejaba su camioneta junto al hombre a quien hasta ese momento llamaba papá. Detuvo la marcha y en medio del llanto escuchó la frase que transformaría su vida: "Sos adoptado y sos hijo de desaparecidos".

Era 2004. Tenía 26 años y empezaba para él un tormentoso proceso. De la noche a la mañana su vida no era su vida, su pasado no era su pasado, sus padres no eran sus padres, su historia no era su historia.

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