Después de casi seis años de ausencia forzada, Mick Jagger volvió a San Telmo. En realidad no él, sino su imagen, estampada serigráficamente por Andy Warhol en 1975. La obra, sustraída en junio de 2005 y vendida ese mismo año a un médico norteamericano en una tienda de anticuario del turístico barrio porteño, regresó al país a fines de enero desde los EE.UU. y, ocupa ahora el lugar que había dejado vacío en la casa de su dueño.
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