Un informe elaborado por la Fundación Siena y la Fundación alemana Konrad Adenauer revela el rol que han tenido los grupos de pensamiento en la implementación de políticas públicas. Identificados bajo la denominación inglesa de "thinks tanks" o “TTKs”, se evaluó su real incidencia y su origen, en una etapa de la Argentina identificada por una disminución en la participación de los partidos políticos en la toma de decisiones.
El trabajo se llama “Think Tanks, decisores gubernamentales y actores políticos: factores críticos para fortalecer el vínculo entre el conocimiento y las políticas públicas en Argentina”, y lleva la firma de Gerardo Uña, Carina Lupica y Luciano Strazza.
Define con suma seriedad a estas entidades que “piensan” soluciones tras diagnosticar problemas que afectan a sectores determinados del país o de partes del país, regiones o provincias. Y se da en un momento que –sin ser mencionado por el estudio en cuestión- las organizaciones sociales, entre las cuales debe incluirse a muchas entidades “madres” de estos “TTKs”, están planteando cada vez con mayor visibilidad pública la necesidad de una reforma política que les permita pasar a ocupar sitios de representación popular sin ser partidos políticos. Vale decir: seguir pensando, pero, por ejemplo, desde una banca de legislador, lo que podría pasar a transformarse.
Definidos como “actores de la sociedad civil, sin fines de lucro, formalmente institucionalizados, que producen y transmiten información y conocimiento, con la finalidad de incidir en el proceso de las políticas públicas”. El mismo documento da cuenta que “las diferencias en cuanto a fines, objetivos, estructuras y formas de intervención provoca que con ese nombre se designe un número de organizaciones muy diversas. Y esta diversidad no solo se refleja entre las organizaciones de un mismo país o región, sino entre los think tanks de países en desarrollo y desarrollados”.
Un dato curioso de la investigación es que identifica a sólo un grupo de pensamiento mendocino entre los más importantes del país: el Consejo Empresario Mendocino. El CEM ha participado generando estudios de alto impacto para la provincia. A veces fueron tenidos en cuenta por los gobiernos, otras no. Uno de sus principales aportes fue el Plan Estratégico 2001 - 2010, que naufragó a pesar de la gran inversión realizada.
De acuerdo con el trabajo de Siena/Adenauer, el universo de los TTKs puede ser dividido en cuatro grandes categorías analíticas: Centros de Investigación Privados (CIP); Centros Académicos (CA); Advocacy Groups (AG), y Fundaciones Políticas
(FP). A su vez, cada uno desarrolla principalmente una función determinada en el ciclo de las políticas: ámbitos de difusión; redes de conocimiento; legitimadores de políticas; y soporte de la actividad política, respectivamente.
¿Para qué han servido en la Argentina?
El informe Siena/Adenauer da cuenta que “en la Argentina, el surgimiento y la evolución de los TTKs acompañaron los cambios sociopolíticos acontecidos en las últimas tres décadas. En especial, el debilitamiento del protagonismo de los partidos.
políticos en el debate de las ideas y la formulación de propuestas de políticas públicas generó una ventana de oportunidad para la mayor participación de la sociedad civil. En ese contexto, los TTKs son uno de los actores sociales que ganaron mayor protagonismo”.
¿Qué son? Para simplificar lo señalado por el trabajo que consta de 84 páginas, podemos decir que pueden ser agrupados en cuatro categorías: Centros de Investigación Privados (CIP), Centros Académicos (CA), Advocacy Groups (AG), y Fundaciones Políticas (FP). Los primeros, generan conocimiento sobre temas relevantes de la agenda pública y se relacionan con los actores políticos partidarios de forma indirecta. Los segundos, son instituciones de educación superior (universidades) o forman parte de ellas como centros de estudios específicos, trabajan los temas estructurales de las políticas públicas, y valoran el prestigio y el reconocimiento a lo largo del tiempo. Los terceros, promueven y transmiten temáticas y/o políticas específicas, por lo que se especializan en la difusión y visibilidad en los medios de comunicación. Los últimos, se caracterizan por su proximidad con los actores políticos partidarios, y por lo general están integrados por figuras políticas y/o funcionarios de gobierno.
La evolución en el país
Los TTKs se crean en este país en la década de los sesenta –años en los que se constituyen los primeros Centros Académicos y Centros de Investigación Privados-, y desde entonces han experimentado un crecimiento ininterrumpido, potenciándose a partir de los noventa. Tres etapas pueden distinguirse en su evolución:
1) el surgimiento de los TTKs (1960–1989), momento en el cual se crea el 32% de las organizaciones relevadas;
2) la expansión (1990–1999), etapa en la que comienzan sus actividadesel 22% de los TTKs de la muestra; y
3) la consolidación como actores relevantes en el ciclo de las políticas públicas (2000-2009), años en los cuales se funda el 46% de los TTKs restantes.
Los últimos, son principalmente CIP y pese a su reciente creación han logrado un nivel alto de participación en el ciclo de las políticas públicas, lo cual es un indicador del protagonismo creciente de ese tipo de organizaciones.
Siena/Adenauer especificó que:
Los investigadores y los expertos son un activo clave para los centros de pensamiento.
• Todos los TTKs cuentan con recursos humanos calificados y con altos niveles de preparación académica (doctorados, magister y graduados universitarios). Las profesiones más frecuentes de los colaboradores son: Economía, Ciencia Política, Sociología y, en una proporción menor, Filosofía y Periodismo.
• Los investigadores trabajan de manera exclusiva en su temática de expertise en el subconjunto de TTKs con mayor dotación de recursos humanos, y participan de forma simultánea en diversas áreas de trabajo cuando los equipos de trabajo son más reducidos. Los primeros privilegian la especificidad y profundidad de sus investigaciones, los segundos tienden a realizar diagnósticos y propuestas trasversales entre diversas áreas de política pública.
• E l 38% de los TTKs relevados tiene un staff pequeño (hasta 10 personas), el 36% grande (más de 30 personas), y el 26 % mediano (entre 11 y 30 personas). En promedio, los AG y CA tienen equipos de trabajo más grandes en relación a los CIP y las FP: el 76% de los AG tienen staff grandes y el 24% medianos, el 57% de los CA medianos o grandes, y el 75% de los CIP y las FP pequeños o medianos.
¿Cuántos recursos manejan?
El volumen y la finalidad de los recursos financieros facilitan o dificultan el funcionamiento, institucionalización, autonomía y sustentabilidad de los TTKs en el tiempo.
• El 42% de las organizaciones de la muestra no publican información sobre su presupuesto anual.
Entre las organizaciones que lo hacen (58% de las relevadas), el 34% tienen presupuestos anuales bajos (hasta $250.000) o pequeños (desde $250.000 hasta $1.000.000), el 12% presupuestos medianos (desde $1.000.000 hasta $2.500.000) y el 12% altos (más de $2.500.000).
E n promedio, los AG tienen más recursos económico-financieros que los CIP y las FP: todos los AG que publican esta información tienen presupuestos medios o altos, la mitad de los CIP y el 40% de las FP bajos o pequeños. Los CA son los TTKs que publican en menor medida información sobre sus recursos, ya que por lo general forman parte de instituciones de educación superior, lo cual dificulta desagregar con precisión los fondos destinados a esas estructuras organizativas del resto de las actividades de la organización.
• La diversificación de la matriz de financiamiento es valorada por los referentes de los TTKs entrevistados. De los treinta y seis que respondieron esta pregunta, el 83% trabaja principalmente con fondos de origen privado y el 64% públicos, todos con recursos de origen nacional y el 78% con fondos internacionales, mientras que la mayor parte del financiamiento se consigue para el desarrollo de proyectos específicos (83%) antes que para apoyo institucional (58%).
¿Sobre qué temas trabajan?
• La selección de las temáticas de trabajo debe formar parte de la estrategia de incidencia de los centros de pensamiento. Para la mayoría de los TTKs (76% de la muestra) las temáticas de mayor interés son las del área social, seguidas por las del área económica (64%) y políticoinstitucional (50%). Los CA trabajan principalmente en la Social (90%), los AG en la Político- Institucional (88%), los CIP en la Social y la Económica (85% y 90% respectivamente), mientras que las FP distribuyen homogéneamente sus esfuerzos en las tres áreas definidas.
• Al indagar sobre los temas específicos de interés, se observó que aproximadamente un tercio de los TTKs relevados trabaja en pobreza y desigualdad (32%); educación (28%); macroeconomía (28%); y democracia e institucionalismo (26%). En una proporción menor (2 de cada 10 diez TTKs) en federalismo fiscal y coparticipación (22%); finanzas públicas y presupuesto (22%); trabajo, empleo y sindicalismo (18%) e infancia y juventud (18%). Finalmente, alrededor del 15% de los TTKs desarrollan investigaciones sobre política exterior (16%); transparencia y acceso a la información (15%); desarrollo económico y local (14%). En general, son temáticas que ocupan un lugar preponderante en la agenda pública, algunos de ellos desde hace varios años (macroeconomía, pobreza, trabajo, democracia e institucionalismo) y otros más recientes (transparencia y acceso a la información).
Los cabos sin atar
El trabajo describe la relación que existe entre los TTKs argentinos y los contrasta con los del resto del mundo. Y admite que hay “desafíos pendientes”, luego de ponerles la lupa a 50 thinks thanks del país.
Por ejemplo, puntualiza: “La relación entre la política y el conocimiento, que finalmente se traduce en el vínculo entre los políticos y los tecnócratas, es compleja, difícil y no está exenta de conflictos. ¿Qué decisiones deben tomar los políticos y cuales los tecnócratas? ¿Qué lugar o rol debe desempeñar la política y cuáles la técnica? Si bien esas inquietudes se remontan a los orígenes de las ciencias políticas, sus respuestas varían según el momento y las características del contexto institucional particular en el cual se gesta y desarrolla la relación entre ambas partes.