Dos presos hacían secuestros virtuales y juntaron $200 mil

Operaban con celulares desde la cárcel de bonaerense de Villa Devoto. Extorsionaron a 16 víctimas. Los rescates los cobraba la novia de uno de los delincuentes. Elegían gente de barrios con buen poder adquisitivo. La banda, en la que hay una mujer prófuga, irá a juicio.

Sin más infraestructura que cuatro teléfonos celulares y tres cómplices que podían andar por la calle siguiendo sus instrucciones y el aceitado oficio de intimidar, dos presos lograron cobrar más de 200.000 pesos en “rescates” por secuestros virtuales en menos de cuatro meses . Lo hicieron todo sin moverse de su celda del modulo V del penal de Villa Devoto de la provincia de Buenos Aires.

La Justicia comprobó que entre el 16 de febrero y el 31 de mayo de 2008, José Daniel Olivera (30) y Daniel Concha Fernández (26) capitanearon desde la cárcel 16 secuestros virtuales e intentaron engañar a otras 19 víctimas que, por diferentes motivos, no cayeron en la trampa, aunque el recuerdo del susto les quedará para siempre.

Por esos 35 casos, el fiscal José María Campagnoli acaba de pedir que sean juzgados en debate oral y público acusados de extorsión, tentativa de extorsión y asociación ilícita . De los cómplices que se encargaban de cobrar los rescates sólo se pudo identificar a una mujer, Daniela López (novia de Olivera).

Del requerimiento de elevación a juicio firmado por Campagnoli ,se desprende que la banda usaba a los miembros que estaban en libertad para, en algunos casos, hacer inteligencia sobre sus potenciales víctimas y así resultar más creíbles a la hora de la llamada extorsiva .

Sin embargo, en la mayoría de los casos (el pico fue en marzo de 2008) sólo usaron la guía telefónica eligiendo por lo general objetivos de barrios con gente de mayor poder adquisitivo como Belgrano, Palermo, Recoleta o Barrio Norte Tal vez por ese uso de la guía hubo 19 personas que no cayeron en la trampa , desconfiaron y, como pudieron, se comunicaron en plena extorsión con el supuesto familiar secuestrado, que les garantizó que estaba perfectamente. Todos, igual, hicieron la denuncia policial, lo que permitió juntar más pruebas contra los acusados .



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