Tienen distintas edades, provienen de ámbitos diferentes y sus trabajos se concentran en diversos intereses. Todas son eficientes, directas, talentosas. Todas son reconocidas y admiradas entre sus pares.
Para celebrar el Día Internacional de la Mujer MDZ reunió en torno de una mesa del Hotel Sheraton a cinco mendocinas que trabajan todos los días por nuestra provincia, que alternan sus desempeños laborales con las tareas de la casa y que miran la realidad desde una perspectiva diferente.
Gabriela Koltes y María Florencia Moralla, flamantes Reina y Virreina de la Vendimia; Beatriz Bragoni, doctora en Historia e investigadora del CONICET; Alejandra Naman, abogado y senadora provincial por el ARI y Silvia Jardel, economista y gerente del Centro Empresario Mendocino. Camila Sáez, Reina de la Vendimia Gay, no pudo asistir al convite ya que, lamentablemente, su abuela falleció unas horas antes del almuerzo.
En tanto llegaban la Reina y la Virreina de la Vendimia, las invitadas comenzaron a charlas espontáneamente de los problemas que deben enfrentar las mujeres para trabajar y al mismo tiempo acompañar a los hijos en sus actividades y cada una de ellas relató cómo se organiza para ser una profesional exitosa y una “buena” madre al mismo tiempo.
Locuaces, el tema derivó en mantener hábitos saludables y prácticos. Jardel relató que prefiere cortar la jornada laboral al mediodía y tomar las horas de la famosa siesta mendocina para ir al gimnasio. “El deporte me ayuda mucho, me oxigena. Después de haberme distraído mi trabajo a la tarde es mejor. Me encanta salir a correr con amigos; vamos al Parque, al Challao. Con un grupo de amigas nos gusta hacer salidas y caminatas con nuestros hijos. El fin de semana pasado fuimos a los Tambos de Ranchillo, cerca de Uspallata, que es parte del Camino del Inca. Ese tambo era un lugar que tenían para dormir y descansar. Nos llevamos todo nos hacemos un picnic”, relató
Cuando llegaron Gabriela Koltes y María Florencia Moralla, después de pedir disculpas y relatar los pequeños inconvenientes que tuvieron, el resto de las mujeres, a pesar de sus frondozos curriculums en historia, economía y política, aprovechó la oportunidad para asediar a las chicas con preguntas. "¿Vinieron manejando ustedes?, ¿no las acompaña nadie?, ¿las dejan solas?, ¿dónde están viviendo?, ¿y capa y la corona?, ¿qué estudian?, ¿cómo van a hacer este año para seguir con la carrera? "
Las chicas, muy educadas y pacientes, Gabriela y María Florencia, tomaron aire y respondieron a todo. Contaron que para estos eventos se manejan solas, se pasan a buscar por las respectivas casas familiares, los custodios las acompañan cuando llevan los atributos originales que usan pocas veces ya que en la mayoría de las ocasiones las coronas y demás atributos son réplicas. Ni Gabriela que cursa en segundo año de abogacía, ni María Florencia que debe presentar su tesis para recibirse de arquitecta, apenas a una semana de la elección saben muy bien qué van a hacer este año.
Aprovechando la llegada de las chicas, las mujeres empezaron a ponerse en un bando y otro. Bragoni manifestó sentirse orgullosa de vivir en Godoy Cruz, departamento al que representó Gabriela Koltes, Jardel relató que su hija adolescente quiere ser Reina de la Vendimia, antes vivía en Capital y no tenía esperanzas porque la reina no participa de la elección, pero desde que viven en Las Heras, las esperanzas de Sofía, hija de Silvia, se incrementan.
Cuando María Florencia expresó su intención de abordar como tema de su tesis un proyecto de remodelación de los accesos al teatro griego, la historiadora Beatriz Bragoni brindó una clase magistral y llena de humor sobre la Fiesta de la Vendimia y la inauguración del teatro griego en 1950 con la “Cantata Sanmartiniana” compuesta por Leopoldo Marechal y el maestro Julio Perceval. “El padre de la Marita”, apostilló rápidamente Naman refiriéndose a la funcionaria mendocina que hoy ocupa una subsecretaría en la Jefatura de Gabinete.
Siete mujeres juntas, conversación y risas.
Hijos, trabajo y valores
Y el tema de los hijos regresó a la mesa. Mientras Jardel destacaba que “hay que estar con los hijos todo el tiempo que se pueda porque es en momento inesperados cuando ellos te cuentan lo que les está pasando” y señalaba que “una más que marcar valores tiene que demostrarlos. Con los hijos no se da cátedra, se da testimonio”, Naman puso el acento en el tema de los valores y narró una anécdota con una de sus hijas, quien se había llevado por error una prenda de una tienda y cuando ambas se dieron cuenta regresaron a devolverla para desconcierto del vendedor.
“Esos actos ayudan a demostrar los valores y no sólo en forma oral. El valor de la palabra es importante, pero lo más importante es ser consecuente con lo que se dice”, destacó la senadora. “Para las mujeres que estamos en política, cuando hay mucha exposición pública, es una carga adicional que le da a los hijos. Yo recuerdo que una periodista le dijo a una de mis hijas cuando estábamos en campaña `gracias por prestarnos a tu mamá´. Los hijos sufren cuando su madre tiene una gran exposición pública, de ahí que mis hijas sean mis principales críticas”, argumentó Naman.
Naman, de novia desde los 14 y 30 años de matrimonio
La senadora contó que se puso de novia a los 14 años, que se casó con este hombre “maravilloso” con cual tiene dos hijas y 30 años de feliz matrimonio y que “es enormemente feliz” junto a él. “Cuando estás en política, el apoyo de la familia es imprescindible, y mucho de lo que yo he podido hacer se lo debo al que mi marido ha estado siempre a mi lado, para apoyarme, contenerme y aconsejarme”, apostilló con una gran sonrisa.
Bragoni, mamá de una hija, reflexionó que “la mayoría de los chicos tiene madres que trabajan, pero hay madres sustitutas que van ocupando el tiempo con sus hijos, como las abuelas, las tías o inclusive niñeras”, a lo que Jardel agregó que “una mujer que esté sólo en su casa abstraída del mundo para mí no es saludable; la mujer que trabaja hace que sus hijos tengan más capacidad de comunicación, manejan mejor el lenguaje y hasta tienen un vocabulario más amplio porque están más informadas y eso se transmite en la vida y el diálogo cotidianos. Además, las madres que trabajan requieren de la colaboración de sus hijos, para ayudar en la casa y eso es muy bueno porque va formando”.
Gabriela y Florencia, jóvenes, solteritas y sin hijos, miraban y seguían con atención la charla. Mientras pudieron, metían un "bocadillo", no a la boca, en la charla, "nosotros somos jóvenes y en cada reunión buscamos escuchar a la gente y aprender".
Las más locuaces: Silvia Jardel, Beatriz Bragoni y Alejandra Naman.
Nuevos modelos familiares
En este punto Naman terció con el concepto de “casas hotel”, “propio de las clases mayor poder adquisitivo, ingreso medio alto, en las que los hijos tienen todo resuelto, tienen Internet, Facebook, Twitter, su computadora, su play y hasta su propia televisión en el dormitorio. Allí tienen todo, comen solos en sus habitaciones y sólo se comunican a través de las redes sociales. Este es un fenómeno al que se debe estar muy atento. Mientras a nosotros nuestras madres nos esperaban en casa con la comida humeante”.
La Virreina de la Vendimia apostilló que en este sentido la culpa no es de los chicos, sino de “los padres que no ponen los límites suficientes a sus hijos en su casa”.
Bragoni explicó que “todos modelos familiares imaginarios que no necesariamente funcionan en la realidad. Hay que tener en cuenta que la vida de la familia, que la realidad familiar es diferente de los modelos que nos señalan qué es lo que esperamos de la familia. Sabemos que la realidad familiar es distinta, es armonía y conflicto, es solidaridad y no solidaridad. La idea que la vida familiar nuclear es confortable pero también peligrosa. Ya no es real. La familia es la relación que cada padre entabla con cada uno de sus hijos y el funcionamiento de la pareja. Para muchos las familias fueron sus tragedias. Hoy hay formas de vida familiar muy distintas a los modelos de los años ´60”.
“Además, como la esperanza de vida ha aumentado en la vida familiar de hoy están muy presentes los abuelos, las personas de la tercera edad y en una familia conviven por lo menos tres generaciones. Esto representa un cambio cultural importante y un desafío para todos los miembros al mismo tiempo”, destacó Jardel.
Silvia Jardel, una mujer en un mundo de hombres.
Machismo sobre machismo
Todas las invitadas coincidieron en un mismo concepto: el machismo subsiste en la sociedad en todos los niveles, en la legislación, en el lenguaje, en el trabajo, en la política, en el sueldo. También comentaron que los cambios culturales, como la anticoncepción y en otros países el derecho al aborto, “la posibilidad de que la mujer decida si está dispuesta a quedar embarazada o no, impone desafíos muy grandes para la convivencia en esta década”, reflexiona Naman.
Bragoni se refirió a los cambios en el Código Civil respecto de los contratos prenupciales que analiza la Suprema Corte de la Nación prevé modificar una normativa que tiene 120 años. “Los cambios en el Código Civil van a traer muchas innovaciones porque la pareja discutirá antes de casarse qué es para quién y cuánto para cada uno y sus hijos”.
En tanto que Jardel afirmó que “la mujer es discriminada pero estamos en un proceso de cambio cultural. Mientras la mujer ocupa nuevos espacios, el hombre tiene que preguntarse cómo será su nuevo espacio y adaptarse. La mujer es juzgada desde una mirada machista hasta por las mismas mujeres. Por ejemplo, si un hombre habla fuerte está imponiéndose, pero si una mujer habla fuerte es autoritaria y soberbia”.
"Si querés "yorar, yorá"
Moria Casán en su programa de realities que pasó sin penas ni glora por la televisión, incitaba así a los invitados y reina debió soportar algo parecido, ya que Gabriela Koltes relató que en el momento de su elección y coronación como la Reina de la Vendimia fue increpada con preguntas del tipo “¿por qué no llorás y Florencia lloró? Escuché muchos comentarios negativos en se sentido, que como yo no había llorado era una prueba de que la elección estaba arreglada. ¿Y eso qué tiene que ver? me preguntaba yo. Yo soy muy tranquila, tengo un temperamento como sereno. Me emociono pero lo manifiesto de otra manera. Ahí me sentí juzgada desde un punto de vista machista, porque se esperaba que yo llorara”.
La observadora María Florencia apostilló “lo importante es que cada uno respete su esencia y que respete a los demás. Esas cosas tienen que ser puestas en valor, y eso tiene que ver con la riqueza que es lo que aporta una mujer desde los distintos ámbitos. Le damos a las cosas una mirada distinta y tener una mirada versátil nos permite estar atentos, preocupados por lo que quieren los demás”.
La Reina y Virreina de la Vendimia y nuestra editora Viviana García Sotelo.
"Paren chicas"
Así dijo en un momento Viviana en un intento "legranezco" de tomar el control de la reunión, "chicas, les quiero hacer una pregunta, queremos saber qué opina cada una, pero cooorrtito por favor".
El bochorno vendimial
Para Beatriz Bragoni con la suspensión de las dos repeticiones del Acto Central de la Fiesta de la Vendimia, “se puso en evidencia la escasa capacidad de negociación del Gobierno y de los costos brutales que vamos a pagar todos. Hubo una falta de profesionalismo de los que se dicen artistas, y escaso ejercicio de la gestión frente a una situación de esa envergadura. Scollo fue superado por la situación y no hubo nadie en el Gobierno que intercediera para que pudiera actuar”.
La Virreina de la Vendimia dijo que “fue evidente la falta de compromiso de los artistas para con la Fiesta de la Vendimia y todo lo que representa”, mientras que para la Reina “fue muy vergonzozo porque en el hotel en que estábamos había muchos turistas que viajaron especialmente y realmente sentimos que la situación muy grave”. Ambas aseguraron que no recibieron directivas por parte de Cultura, es decir, que no les “bajaron línea” y que las dejaron en libertad de expresarse libremente.
“Esto es muy grave porque es el evento por excelencia de Mendoza, es el de la participación masiva de la gente. La Via Blanca sin la gente no es nada, el Carrusel no es nada. La Fiesta de la Vendimia ha trascendido las fronteras y posiciona a Mendoza en calendarios turísticos. La visión miope de este reclamo no permite ver que ellos, los artistas, están brindando un servicio por el que se comprometieron que no cumplieron. Es un estado permanente de piquete. Alguien está desconforme y corta una calle. Eso no puede ser. El respeto es importante y hacer respetar lo importante también”, sentenció Jardel.
Naman, más precavida, opinó que “todos tienen derecho a manifestarse” y suspicaz dijo: “Me llamó la atención el motivo del reclamo de los bailarines, me resultó raro el motivo porque hace varios años que los reclamos vienen después. Sobre todo porque en esta fiesta lograron un buen cachet, hicieron un convenio previo en el obtuvieron buenas condiciones laborales en comparación con otros años”. Y agregó que “esto que ha sucedido es un daño terrible, nacional e internacional, justo porque este fue el año en que el vino fue declarada bebida nacional”.
"Ring Vendimial"
El tema fue así, de pronto Viviana le pregunta a las reinas si las habían preparado para dar respuestas sobre el tema del "bochorno vendimial", ni lenta ni perezosa saltó Patricia Rodón y dijo "chicas, les bajaron línea de lo que tenían que hablar", y antes de que Flor o Gaby pudieran explicar algo, Beatriz agregó frunciendo el seño de su cara"¿Qué les van a enseñar, de qué?", las risas no se hicieron rogar, tras lo cual las reinas pudieron dar su respuesta, "no, no nos bajaron línea nos han dejado actuar libremente".
Luego el tema derivó en cuestiones de gustos, "para mi la Vendimia no puede ser "el ícono" de Mendoza, hay otras cosas ", dijo Braconi, a lo que Viviana refutó, "porque no te gusta la Fiesta, es un festejo muy largo, no creo que haya en el mundo un festejo que sea más largo, hay mucha gente que le gusta y otras no". En tanto que Patricia apoyó la postura de Beatriz, de esta manera el "ring Vendimial" quedó así, "en este rincón las reinas, Gabriela y Florencia y la periodista Viviana, en el otro rincón, la historiadora Beatriz y la periodista Patricia". No hubo necesidad de puños ni barro, sólo puño y letra para escribir esta nota y reirnos un rato todas.
Apostillas extras
"A quién se lo ocurrió esta idea, está buenísima, juntarnos mujeres a charlar", dijo Silvia Jardel, la idea fue mutua entre ambas cronistas de esta nota, contestamos. "Qué bueno podríamos repetirlo y hacerlo seguido", agregó entusiasmada Jardel.
"La verdad es que la pasamos muy bien, dijeron Gabriela y Florencia, no habíamos tenido nunca una reunión tan relajada y amena".
Gracias chicas, a todas por la charla que tuvo de todo un poco, historia, economía, política, casa, esposos, hijos, familia y por sobre todas las cosas, cholulismo. En total unas tres horas de intensa charla, y si nos dejaban, seguíamos.
"¿Qué dupla forman ustedes dos?", dijo Beatriz apuntando a Patricia y Viviana, "más bien ustedes dos, ¿qué dupla forman", contestó Viviana, apuntando a Beatriz y Patricia, dos locuaces mujeres que le pusieron el toque "académico" permanente a la reunión.
Patricia Rodón y Viviana García Sotelo