De pequeño, el participante número que ingresó a la casa más famosa del país en el 15º lugar (y pretende irse último) sufrió el divorcio de sus padres y la violencia familiar por parte de su madre, quien lo agredía verbal y físicamente.
A raíz de esta situación, Cristian U. debió cambiarse varias veces de colegio y terminó viviendo con su padre en Barracas, en donde, tras dejar el secundario, se dedicó a pasear mascotas por 250 pesos las dos horas.
Hoy, la vida de Cristian cambió para siempre. Dentro de las paredes de la casa de Gran Hermano, el muchacho de Barracas se convirtió en el líder del público y maneja a sus compañeros a su manera.
“Yo voy a ganar Gran Hermano”, anticipó Cristian U antes de volver a la casa, luego de irse por voluntad propia y volver a ingresar por decisión de la gente. ¿Agregará esa foto victoriosa a su álbum familiar?
Fuente: ciudad.com.ar