Apocalipsis, presente y futuro

La proliferación de series apocalípticas, desde la óptica de Miriam Lagoa, en un blog de El País.

El mundo se acaba, la humanidad debe luchar por su supervivencia. Una premisa corta y directa que ha dado multitud de filmes y en el cine y que en televisión da cada temporada como mínimo dos dramas. Producciones que se convierten casi de inmediato en la apuesta estrella de su cadena responsable. 2011 no va a ser la excepción: hay dos en marcha, en Reino Unido y España, y a lo largo de los próximos meses, llegarán como mínimo otros dos, que están además apadrinados por un experto en el género, Steven Spielberg.

La BBC lanzó a principios de febrero Outcasts. Un drama futurista, sin efectos especiales y al estilo de la televisión británica, con temporada corta (ocho entregas) y capítulos largos (de casi una hora). Ambientada en el planeta Carpanthia y en el año 2040, la serie cuenta la lucha de un grupo de humanos que ha escapado de una Tierra a punto de desaparecer, para encontrar otros mundos que sean capaces de albergar vida.  La trama recuerda bastante a otra de la míticas del género, Battlestar Galactica (humanos desorientados, debates cienciofilosóficos y amenazas exteriores) y tras dos primeros capítulos bastantes densos comienza a despegar. Ante las comparaciones odiosas, el creador de Outcasts ya avisó al comienzo del rodaje, que ni se inspira en Star Trek ni pretende ser la continuadora de BSG: “priman los personajes y no los avances tecnológicos”. Por ahora la audiencia en Reino Unido parece estar de su lado.

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