Rey, en Zárate - Campana.
Rafael Rey fue un muy crítico presidente de Cáritas durante la presidencia de Carlos Menem y eso le valió varios dolores de cabeza. De hecho, después de más de una década, abandonó "por razones de salud" (que en realidad, nadie creyó) el cargo de Obispo de Zárate y Campana. Esto último ocurrió en 2006 y siempre quedó latente la idea de que Rey dejaba el cargo para recluirse en la localidad cordillerana de Potrerillos, debido a fuertes presiones políticas.
Nunca pasó desapercibido. Fue obispo auxiliar de Mendoza entre 1983 y 1991, secundando a Cándido Rubiolo y siempre fue la alternativa que tuvieron dirigentes sociales y sindicales a la hora de buscar un oído dentro de la Iglesia para mediar en sus reclamos contra los gobiernos.
Un detalle marcó su nombre a fuego y no se produjo aquí: fue cuando le ofrecieron 300 mil dólares para bajar los decibeles de sus críticas al gobierno de Carlos Menem, ofrecimiento que rechazó.
Para la revista Le Monde Diplomatique en 2005 "según algunas interpretaciones, existe una especie de "menemismo residual" que opera tanto en el Vaticano como en el país y que interfiere en las relaciones entre la Iglesia y el gobierno. Esto se puso en evidencia en los desacuerdos entre el Vaticano y el Episcopado en la designación de obispos y en las presiones para el adelanto de la renuncia de monseñor Rafael Rey, actual obispo emérito de Zárate-Campana".