Hace unos días un taxi paró en la puerta de MDZ, abrió el baúl, sacó un perro muerto y lo tiró aquí. "Gualicho", dijeron algunos. Pero al final, no sabemos qué motivó al taxista a tirarnos con el muerto.
El cadáver comenzó a hincharse y a despedir olor rápidamente, por el calor.
Llamamos a la Municipalidad. En 10 mimnutos, la comuna dirigida por Alejandro Abraham, se hizo presente y se llevó al malogrado can. Diez minutos: impresionante. No estábamnos acostumbrados. Muchas gracias.
Abraham y los diez minutos del cadáver
Una historia real. Una buena noticia.