La casa tiene un gran parque, cancha de tenis y cinco habitaciones, pero desde que Christopher Lumsden asesinó a su mujer a sangre fría, la enorme construcción quedó marcada. Lumsden no resistió el affaire de su mujer con un amigo y cuando ella le pidió el divorcio, la atacó con un cuchillo.
"Es una vergüenza lo que pasó con la casa, pero algunos no estamos sorprendidos por su terrible historia", comentó uno de los vecinos de la zona.
Ahora la casa quedó abandonada y Lumsden, luego de cumplir una condena reducida por su discapacidad, sufre de distrofia muscular, vive en otra ciudad y espera recibir alguna ganancia de la venta de la casa.
Fuente: Minutouno.com